lunes, 20 de diciembre de 2010

Mis queridos ingleses, dos tartas para el té y la mejor crema de limón del mundo

El otro día hice dos tartas para mi abuela que quería hacer una merienda con su "pandilla", o sea, con el resto de viejetes que se reunen todas las tardes a jugar a las cartas. Como a la mayoría de la gente le encanta el chocolate, hice el "old fashioned chocolate cake" de Nigella, que además es muy facilito y una tarta de limón que hizo una concursante de "The Great British Bake off". 


Antes de nada tengo que confesar que soy una anglófila empedernida. He visto casi todas las mini series de adaptaciones de novelas famosas británicas, especialmente victorianas de  la BBC, ITV y compañía y este verano estuve a punto de hacer un tour por la campiña británica para visitar las mansiones que salen en las series.

Este programa en concreto trata sobre unos cuantos "reposteros amateur" que se juntan una serie de fines de semana en distintas zonas de la Gran Bretaña y compiten para ver quién es el que mejor hace las especialidades de la zona. Vamos, que como aparecen paisajes ingleses y "kitchen aids" por doquier yo soy feliz. En el capítulo dedicado a los "cakes", una de las concursantes hizo esta tarta de limón, y en cuanto la vi supe que tenía que probarla. Lo único que cambié respecto a la receta original fue la crema de limón o "lemon curd". No es que no me fie de la de la concursante, pero me cuesta ser infiel a Pierre Hermé y su crema de limón que probé hace unos años y que es la que siempre hago cuando hago tarta de limón con merengue. Esta crema de limón es la madre de todas las cremas de limón: tiene la textura perfecta, un color precioso, un intenso sabor a limón y no es excesivamente dulce. Puede que la culpa la tenga la cantidad ingente de mantequilla que lleva: no es una equivocación, son 165gr de mantequilla para hacer 500gr de crema. En fin, no se puede luchar contra la naturaleza: si en el mundo salado todo sabe mejor con bacon, en el dulce (y a veces en el salado también y si no que se lo pregunten a los franceses...) todo con mantequilla sabe mejor.

El resultado me gustó mucho. Me encantan los postres de limón y la combinación de la nata montada con la crema de limón y el bizcocho con aroma a limón además no resultaba nada pesada, como puede pasar a veces con este tipo de tartas. Como se puede ver en la foto no tengo medida alguna con el relleno, pero me parece que queda hasta más apetecible si se sale por los lados, y en cualquier caso todavía no he descubierto cómo luchar contra la gravedad, así que si colocas un bizcocho sobre otro, el relleno siempre acaba por escaparse por algún lado.




Lo mejor de esta receta.... puede que sea que al hacer más crema de limón de la que necesitaba, se me ocurrió hacer una tarta merengada "con trampa" a lo Nigella Lawson y utilicé digestives con algo de mantequilla para hacer la base en lugar de la masa tradicional et voilá: tarta de limón merengada más que aceptable en 10 minutos (contando con hacer el merengue y dorarlo en el horno).








RECETA:  500gr de Crema de limón (Pierre Hermé)

3 limones
2 huevos
135gr azúcar en polvo
165gr mantequilla

1. Rayar la cáscara de los limones y exprimir 10cl de zumo.
2. Mezclar en un cuenco los huevos, el azúcar, la rayadura de limón y el zumo de limón. Cocer al baño maría
3. Colar la mezcla en un cuenco y poner el cuenco en otro con hielo, removiendo la crema hasta que esté tibia.
4. Cortar la mantequilla en trozos pequeños e incorporar con el batidor de varillas.
5. Guardar en la nevera durante, al menos, 2 horas.

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