domingo, 16 de septiembre de 2012

¡Me mudo!

A partir de ahora empieza una nueva etapa en mi nueva casa:

http://memyselfandmykitchen.wordpress.com/

Así que como buenos españoles, por favor ¡pasad a cotillear todos los cuartos! aunque por ahora haya solo uno....

lunes, 23 de julio de 2012

Yo de mayor quiero ser así...

Hoy en vez de hacer lo mismo de siempre: rollo y receta voy a poner tres vídeos de gente a la que me gustaría parecerme: gente que ha dejado el camino marcado de baldosas amarillas para dedicarse a hacer lo que más les gusta en la vida y que creyeron que tenían una nueva (o no tan nueva, pero mejor) forma de hacer las cosas.



TARTINE: El pan convertido en religión - ya me he comprado el libro pero me reservo el aprendizaje para otoño porque con este calor sube el pan y me derrito yo....





FOUR AND TWENTY BLACKBIRDS: Dos hermanas de Dakota que sacaron la caja de recetas de su abuela y se dedican a hacer pies en Brooklyn. 
@Elena ¿te apuntas?





THE MAST BROTHERS: Otra vez, dos hermanos, con unas barbas medio pelirrojas de lo más retro y un look bibliotecario chic que lo han dejado todo por hacer lo que llaman "bean-to-bar" chocolate, es decir, que compran las pepitas de cacao (o como se diga "cacao beans") a granjeros de países latinoamericanos, se las llevan para Brooklyn (si si, todos están en Brooklyn) y hacen chocolate que envuelven en los papeles más monos del mundo. 
@Elena: no nos depilamos un par de meses y...¿te apuntas?








Pensándolo bien...¡prefiero no esperar a ser tan mayor para ser así! Y mientras tanto..habrá que visitar Brooklyn porque allí en vez de vips y zaras en cada esquina debe haber tiendecitas de estas con una historia que contar, y que yo quiero escuchar.

martes, 26 de junio de 2012

Leyendas urbanas


Gofres




Llevo un año detrás de una leyenda urbana, o más bien dos: conseguir hacer un gofre como Dios manda y hacerlo con LA GOFRERA DE LOS 8 EUROS DEL LIDL, o más bien del lidl factory (sí, aunque parezca increíble hasta el lidl tiene factory....maravillas del extrarradio....)


La leyenda empezó el año pasado, más o menos a estas alturas cuando oí que alguien había encontrado, en el lidl factory de Parla, una gofrera por 8 euros... Desde entonces la gofrera aparecía en todas mis conversaciones: ¿qué tal has dormido? bien, he soñado con una gofrera. ¿Qué vas a hacer esta tarde? buscar la gofrera, y así sucesivamente.  Ahora que por fin la he conseguido, (¡mierda! ya he estropeado el final de la historia...)  no entiendo la fascinación que producía en mi un aparato que en el fondo no es más que una sandwichera con pinchos. ¿Prueba de lo caprichosa que soy? Puede...pero ¿no te apetecen más las cosas que no tienes y que encima ves que te va a costar conseguir? Pues eso me pasa a mi hasta con la sandwichera con pinchos.


Gofres





Un día mi jefe casi me da la alegría de mi vida. Como hasta él me había oído que si gofrera por aquí, gofrera por allá y, puede que, con la esperanza de que llevase el desayuno cada mañana, me dijo un día que había encontrado la famosa GOFRERA DE LOS 8 EUROS DEL LIDL, pero que la tenía en el coche. "¿Quéeeee?" contesté yo con cara de niño recién despertado el 25 de diciembre. Casi le pido las llaves del coche y bajo a por ella, pero ganó el lado bueno de mi conciencia y me contuve... Al final subió el paquete y por fin pude ver la tan deseada caja, con la foto de la "sandwichera con pinchos". Me preparé para abrirla: mangas remangadas, babero puesto para la baba, pero ¿quién me podía preparar para la decepción que me iba a llevar?. La respuesta es nadie, nadie pudo evitar la cara de tonta que se me quedó al ver que alguna mala persona, que todavía anda por ahí suelta, ¡había cambiado mi objeto de deseo por una vulgar sandwichera con dibujos de personajes de disney o algo parecido! ESO NO SE HACE. Se puede atropellar a alguien en el coche por un despiste, o por una sobredosis de whatsapp, pero cambiar una gofrera por semejante atrocidad....NO.



Gofres




Conclusión: volvíamos al principio y cada vez que visitaba el dichoso lidl veía algún aparato o molde apañado, pero ni rastro de la gofrera. Este año una semana antes de mi cumple (17 de abril) casualmente volví al tema de la gofrera. Juro que fue casual, no tenía NADA que ver con el hecho de que una semana después me haría súper feliz abrir una caja que escondiese la tan preciada gofrera. Aquello ya se convirtió en la coñá del café: ¿a que no me traéis una gofrera? yo, visto lo difícil que había sido mi búsqueda, lo daba por imposible, pero como vacilar es gratis, ahí seguía, dandoles la tabarra a los pobres que me aguantan todos los días.



Finalmente el 17 llegó y en el desayuno no hubo gofrera - lo sabía, pero cuando a las 10.30 o así fuimos a por el café de media mañana (o redesayuno como lo llamo yo), aparece una amiga  con una bolsa del ganso....¿Una bolsa del ganso? ¿de la marca esa de las camisas y las deportivas pijas? ¿Me han comprado unas deportivas? "Ana, es normal, la gofrera no hay gitano que la encuentre, encima que te han comprado algo, pon buena cara, pedazo de desagradecida" me decía a mí misma. Me acerqué a por la bolsa y empecé a fijarme bien en el paquete: ¿tenía aquello una forma rectangular sospechosa? Si. ¿Pesaba más de lo que pesan unas zapatillas? Si. Uy madre, esto pinta bien...no sabéis lo contenta que me puse cuando, al quitar el papel de envoltorio (aishhh hasta me lo envolvieron) descubrí por fin ¡¡mi sandwichera con pinchos!!. Los pobres la habían tenido que comprar a una tienda en Francia por ebay porque aquí no había manera... Me hizo una ilusión que no os lo podéis imaginar - estuve todo el día dando brincos como una niña pequeña con una sonrisa de oreja a oreja.



Gofres



Conseguida la gofrera y después de semejantes numeritos, lo que tiene delito es que a 24 de junio solo he usado la gofrera dos veces....lo sé, soy lo peor, pero a juzgar por el ritmo de entradas de estos últimos meses el horno tampoco ha estado muy activo... El primer intento no fue del todo digno: quería conseguir el gofre belga perfecto, como los del pain quotidien: el tipo de gofre que no necesita NADA: que tiene un sabor especial y esos trocitos de azúcar cristalizado y que hace que todo huela a gloria bendita en 1km a la redonda... He dicho que quería, no que lo hiciera, ¿no? Busqué una receta de gofre de lieja (es lo que pone en el paquete del pain quotidien...) e incluso idee un método para cristalizar el azúcar basado en la experiencia del roscón de reyes: me puse cual científica, mojé algo de azúcar con un poco de agua y lo desperdigué en trozos de distintos tamaños sobre la bandeja del horno. Unos minutos en horno a no muy alta temperatura (no me acuerdo del todo...) y tuve el tan preciado azúcar cristalizado. Aquello pintaba bien, pero luego los gofres de lieja...a ver, malos no estaban, pero digamos que para comerlos solos había que tener hambre...y es que estoy llegando a la conclusión de que los gofres se dividen en dos categorías: los industriales, que llevan todos esos aromas buenos buenísimos y los artesanales de casa, con los que hay que resignarse a echarles algo de gracia por encima, cual tortita americana (pero perforada) : sirope de arce, nutella, chocolate...



Esta semana ya, resignada, me adentré en el mundo de los gofres caseros, dando por perdidos los "de mentira" y oye, estos también tienen su gracia. Como para todo lo "casero-orgánico-natural" tiro del libro "Good to the Grain", esta vez no fue una excepción. Elegí unos gofres con harina de avena y sirope de arce y la verdad es que se notaba el saloncillo dulzón de la harina y del sirope, lo cual, combinado con la textura ligera gracias a las claras montadas y la levadura...mmmmm creo que los voy a repetir.


PD: AVISO A NAVEGANTES: la combinación de una masa con levadura y claras montadas con una gofrera mal cerrada resulta en una abertura explosiva y repentina de la misma a media cocción.



Receta

lunes, 28 de mayo de 2012

Una metamorfosis completada y el verdadero truco para la operación bikini

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Me estoy dando cuenta de que ya casi he completado la metamorfosis entre niña normal y friki gourmet. La transición empieza, como siempre, con uno mismo: te empiezan a llamar más la atención los moldes o los libros de cocina que las camisetas de zara (tranquilo Amancio, te sigo siendo fiel y no creo que ni aún completando la transición al frikismo gourmet deje de hacerte visitas semanales porque lo nuestro va más allá: lo nuestro es un idilio). Lo dicho, que empiezas a entrar en zara home (ves Amancio, aunque me desvío un poco, sigue siendo tu imperio el que visito religiosamente) además de en zara, oysho, uterque y demás.... Poco a poco la gente lo va notando y los regalos de cumpleaños van variando: pasan de ser un vestido y una pulsera a un vestido y un platito mono, o una camiseta y un soplete. Entonces llega la etapa de la reorganización de armarios porque la cocina se te queda pequeña. Empiezas ocupando una balda de un armario, pero aquello es el principio del fin porque sabes que hasta que no te hagas con el armario, nunca estarás satisfecha. Yo ya uso los platos de colores que compro o me regalan como objetos de decoración: no hay superficie lisa y horizontal en casa que no tenga un cuidado montoncito de platos "que pegan". Ay Dios, según lo escribo ¡me doy cuenta de la gravedad de mi enfermedad! 

Seguimos con los síntomas: cada vez invitas a más gente a comer/cenar/merendar a casa y ya no te vale con poner el mantel cutrelux o los manteles individuales, ¡no! Ahora hasta pones un jarroncito con flores, combinas los platos (porque, al contrario de lo que haría tu madre o tu abuela tú no tienes dos dichosos platos iguales, ni de color, ni de tamaño) y ya el sumum es cuando en lugar de sacar un trozo de queso y salchichón a la mesa, te dedicas a hacer una escultura encima de una tabla de madera para que quede "muy mono". Por no hablar de las 50 fotos que haces cuando todo está preparado (y caliente) y no dejas que nadie toque nada hasta que no esté frío y tú ya hayas hecho todas tus fotos.


Yo creo que ya me he metamorfoseado completamente. Por eso ahora la gente sabe que más que un bolso de 300 pavos, me hace ilusión una gofrera del lidl de 8, o unos trozos de ruibarbo. Por eso, cuando mis padres estuvieron en Venecia, trajeron dos paquetitos de pasta, de esta que de lo mona que es, no sabes si cocinarla o si sacar al niño que llevas dentro y ponerte a hacer las manualidades horribles de macarrones que hacías para el día de la madre en el colegio. La verdad es que nunca he sabido a qué mente brillante se le ocurrió que pintar macarrones de plateado y colores similares y pegarlos a una cartulina le iba a gustar a alguien....que ya, que ya sé que la cuestión está en que el niño de turno le dedique tiempo a pensar en su madre, pero joe, ya puestos, ¡que haga algo que merezca la pena!


Descartada por tanto la idea de las manualidades ochenteras, opté por cocinarlos. En casa solo tenía un manojo de espárragos trigueros, pero después leer unas cuantas recetas italianas y de ver unos cuantos vídeos, te das cuenta de que los Francescos del mundo todo lo solucionan a base de un poco de mantequilla, vino blanco y parmesano. De hecho yo creo que seguro que hay una pasta que solo lleva esos tres ingredientes. Ojo, a mi no me gusta el vino, pero reconozco que sin el vino no es lo mismo: es lo que distingue la pasta que comes en un viaje a esquiar cuando os metéis 10 en un apartamento y la pasta que puedes comer en cualquier restaurante italiano. Ya lo decían los borrachos: "con vino todo sabe mejor".



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Yo tenía un manojo de espárragos trigueros, así que eso es lo que añadí a la santa trinidad del parmesano-vino -mantequilla. Para el que, como yo, a la hora de la comida está buscando justificaciones para merendar algo dulce, que sepáis que este plato debe llevar el 70% de la cantidad de verdura diaria recomendada: el paquete dice que para teñir la pasta de verde le han añadido espinacas, así que podríamos hasta decir que es pasta con espárragos trigueros y espinacas...y la franja rosa SEGURO que es con remolacha - SEGURO. Porque chicle boomer no creo que hayan usado.... Así que tranquilo/a, que tienes todo el derecho del mundo a comerte un trozo de bizcocho para merendar. Y si estás ya harto/a de tanto cartel de operación bikini, yo he encontrado la solución a otro de mis problemas: la falta de fuerza de voluntad en cuanto a los dulces se refiere. Cada vez que te apetezca un dulce, ponte a mirar un anuncio de esos asquerosos que hace hm todos los veranos con la modelo esa asquerosa luciendo biquinis de 4 euros de hm que hace que parezcan de la perla (a ti por mucha verdura que tomes y mucha zanahoria para ponerte morena NUNCA te van a quedar así) o si no ponte este video y:
a) disfruta de la canción y del cantante (suspiro suspiro)
b) con la rubia lo mismo que con la de hm: deja el donut y coge la fruta, que por lo menos en esta época ¡hay variedad!







Farfalle Tricolore con Espárragos Trigueros


Pasta – en este caso, farfalle
Un manojo de espárragos trigueros
Un dado de mantequilla
Un buen puñado de parmesano
Un buen chorro de vino blanco


Me parece a mi que ya es hora de que empiece a pesar las cosas cuando hago recetas saladas, pero más que una receta son indicaciones…

1.    Hervir el agua con abundante sal y cocer la pasta.
2.    Mientras tanto freir los espárragos con poco aceite, es más bien hacerlos a la plancha, primero a fuego medio y al final a fuego fuerte para que cojan más sabor.
3.    Retirar los espárragos y sazonar. Mientras tanto añadir la mantequilla a los restos de aceite de la sartén y el vino. Dejar evaporar el alcohol. Devolver los espárragos a la sartén con la salsa.
4.    Cuando la pasta esté lista, añadir, junto con el parmesano a la salsa y remover bien.






jueves, 3 de mayo de 2012

Tarta de chocolate a la inglesa

Tarta de chocolate a la inglesa


En casa de mi madre, como en todas las casas españolas, siempre ha habido dos libros de cocina: "Las 1080 recetas de Simone Ortega", archiconocido, architraducido y archi- ilustrado y otro libro mítico que tenía tapas duras y un dibujo con tonos verdes, blancos y amarillos que se titulaba "Cocina". No me acuerdo del nombre del autor/a, pero el título no dejaba mucho a la imaginación...De todas formas de pequeña no estaba yo muy puesta en estos menesteres, porque andaba convencida de que Simone era un hombre y de que un "café au lait" era realmente un "café olé"...si, me da vergüenza decirlo y la verdad es que ahora no sé qué ingrediente "flamenco" hacía que el café se convirtiese en algo digno de un "olé", pero se ve que tanto Oliver y Benji y tanto chicho terremoto me tenían un poco trastornada...


Como a mi esto de cocinar me ha gustado desde pequeña y es probable que el chocolate me gustase incluso antes de asomar la cabecita  el cabezón (pesando 4.150kg a aquello cabecita lo que es cabecita no se le podía llamar...), cuando éramos pequeñas mi hermana y yo solíamos hacer esta tarta de chocolate del libro de las tapas negras y autor desconocido. En realidad imagino que nosotras estorbaríamos y mi madre lo haría, porque oye, era de las tartas para las que ¡hasta había que batir claras a punto de nieve!.

Tarta de chocolate a la inglesa

Tanto mi hermana como yo la recordamos como un bizcocho suave con "LA COBERTURA". Cuando digo "LA COBERTURA" me refiero a que si eres, como nosotras, un/a amante de los donuts fondant, esta tarta te va a volver loco/a. Si encima la metes unos segundos en el microondas antes de tomártela para que "LA COBERTURA" se reblandezca un poquito....entonces querrás haber hecho la mitad de la receta porque aún estando solo/a en casa sabes que te va a llamar, que estés donde estés y hagas lo que hagas, vas a volver a la cocina a por un trocito más hasta que no quede nada. Y es que amigo/a, de vez en cuando hay que dejarse de dietas y de tonterías y rendirse al encanto de "la inglesa".



Por cierto, la receta de hoy va comentada porque es increíble que algo tan fácil lo hagan parecer tan peñazo. Aunque pensando bien, si haciéndolo en plan chapuzas como lo he hecho yo, si lo llego a hacer como dice el autor anónimo....






Tarta de chocolate “a la inglesa”


Bizcocho

100gr mantequilla
100gr azúcar
175gr chocolate
75gr harina
4 huevos

1.  Rallar el chocolate sobre un plato.
2.  Batir la mantequilla en un bol durante unos 10 minutos (me parece un poco exagerado…), añadir el azúcar y seguir batiendo otro rato (este quiere que te tires toda la tarde con la tartita – con un par de minutos más ¡va que se chuta!
3.  Añadir las yemas de los huevos, e incorporar a la mezcla anterior.
4.  Añadir el chocolate rallado y mezclar.
5.  Añadir la harina tamizada, remover durante unos 10 minutos (otra vez, ¡qué exageración! No me extraña que el autor no ponga el nombre…)
6.  Batir las claras a punto de nieve e incorporar con cuidado a la mezcla.
7.  Cocer en horno moderado (salado…yo lo metería a unos 180ºC) durante unos 35 minutos, o hasta que un cuchillo insertado en el centro salga limpio.

Cobertura



100gr chocolate
150gr azúcar (esto ya tiene mejor pinta)
6 cucharadas de agua

1.  Derretir el chocolate en un bol.
2.  En un cazo hervir el agua con el azúcar hasta alcanzar el punto de hebra (en teoría esto es cuando al levantar la cuchara cae un chorro continuo del jarabe, pero para mí es como “los usos del se” en clase de lengua: me parece que el chorro siempre es igual de continuo o discontinuo…
3.  Alcanzado este punto, verter sobre el chocolate fundido poco a poco y remover hasta conseguir la consistencia deseada (a medida que se va enfriando) para bañar el bizcocho.

Enjoy!






domingo, 29 de abril de 2012

Una fotocopiadora con poca tinta

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A ver quien es capaz de ver este vídeo y no querer comprarse el libro de la autora del archi conocido blog La Tartine Gourmande, vivir en el campo, o debería decir en "un campo" en el que parece que hasta el sol brilla más, que las manzanas que coges de tu propio árbol (no de la estantería del "Simply") son más rojas y donde tener cilantro de una región de la costa de indonesia plantado en tu huerto es de lo más normal del mundo...


Yo en cuanto vi el video me apunté al "sueño rural", así que aprovechando que la semana pasada fue mi cumple, y que últimamente utilizo los cumples, las navidades y cualquier ocasión que pueda colar para completar mi colección gourmet, ya sea a base de libros/platos/trapos o "gadjets de cocina", hice la petición correspondiente y el 17 de abril ya tuve en mis manos el libro de Béatrice.




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Nada más recibirlo pasé las páginas buscando como una loca las tartaletas de manzana monas monísimas que aparecían en el video et voilà, ahí estaban en la sección de postres. Nada más verlas me volví a enamorar, a pesar de que mi subconsciente ya estaba pensando en las limitaciones de mi cocina...¿Cómo c... vas a conseguir, con un cuchillo no muy bien afilado, cortar cada manzana en 100 rodajas finísimas, todas exactamente iguales y tener la paciencia de colocarlas exactamente como las coloca ella? Además sé que lo que viene ahora es un comentario la mar de friki, pero ¿esta chica ha calculado el diámetro de la masa de abajo multiplicando por 2 la longitud media de cada rodaja de manzana? Porque si no yo ¡no me explico la exactitud geométrica de la tartaleta en cuestión! ¡Que estas cosas a ojo no salen así de bien a la primera! ¡que no!




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Yo, como ilusa que soy, pensé que con mi cuchillo, mis artes cortadoras y mis manzanas asimétricas (de la estantería del "simply", pero ojo, de las buenas), me acercaría en algo al resultado final de Béatrice. Porque esa es otra: estoy completamente a favor de innovar, de no copiar y de inventarte tus propias recetas, pero ante semejante perfección asumí la derrota y decidí actuar de simple fotocopiadora. Ya llegaría el momento de innovar, yo ese día quería una tartaleta perfecta como la que come Béatrice cualquier sábado en su casita del campo. Cada sábado, o cada martes, porque leyendo las introducciones de cada capítulo vi que esta vida idílica no era cosa del fin de semana solo. No señores, no. Béatrice en lugar de coger la ruta cada mañana para dirigirse al polígono industrial donde trabaja (solo me falta el uniforme y el sandwich de mamá para volver a tener 10 años...), comienza su día bajando a la cocina y pensando: hmmm ¿qué bizcocho haré hoy? Vamos, que para mi próximo cumple no me pido el libro, ¡me pido el pack completo!




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Cuando ya por fin me puse a leer la receta y aparté la vista de la foto (tardé unos 3-4mins), vi que la cosa no iba a ser tan sencilla.... a la ausencia de mandolina en mi cocina había que sumar la ausencia de la mitad de los ingredientes de la masa....y Bea dice que son ingredientes sencillos...¡pues en España no! O si no que alguien me haga una lista de proveedores (y traducciones) de millet flour, xantina gum y aceite de pistacho... Por eso al final tiré de masa conocida añadiéndole ralladura de limón y me puse manos a la obra con mi intento, que finalmente, viendo que en lugar de meter 100 rodajas por tartaleta conseguí meter 8 rodajas asimétricas mal cortadas, tuve que decorarlo con unos pistachos de los que tenía en casa. Como esos tampoco creo que fueran de cosecha orgánica ni nada por el estilo, para empezar  tuve que  abrir unos 6 hasta que encontré uno que tenía un color que se aproximaba al verde de los de Bea...y para seguir, ¡creo que hasta eran pistachos salados!. Lo siento Bea, no lo hago por fastidiarte la receta, pero te juro que en mi supermercado ¡son los únicos que hay! Por lo menos los froté bien con las manos para quitarles la sal que pudieran tener por fuera....

A pesar de todas mis limitaciones y de no haber sido capaz de copiar dignamente la receta, el resultado me gustó y me pareció distinto, así que os dejo con la receta original, por si alguien tiene más suerte (y equipamiento que yo).



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Por cierto, ya me he comprado una mandolina en makro, que más que mandolina parece arma de destrucción masiva con 15 accesorios (tiene hasta una especie de torno que parece una herramienta de tortura china, pero que en la foto de la caja venía colocado encima de un vaso y en teoría hacía las veces de "zumero"), porque si no veo que no saco partido al libro. Y si alguien sabe dónde venden aceite de avellana, pistacho, etc, por favor ¡que se pronuncie ahora o calle para siempre!




Tartaletas de manzana    “Pink Lady”



Base de limón y aceite de oliva


80gr millet flour (según el wordreference = harina de mijo)
40gr harina de quinoa
60gr harina de arroz (blanca o marrón..no preguntéis  - ni idea..)
40gr  “almond meal” ¿almendras molidas?
1 ½ cucharaditas “xanthan gum” (…)
20gr azúcar
ralladura de un limón
60ml aceite de oliva
1 huevo pequeño batido
4-5 cucharadas de agua
(ahora me entendéis ¿no?)


1. Mezclar en un bol /en un robot de cocina las harinas con las almendras molidas, el “xanthan gum”, el azúcar y la ralladura de limón.
2. Añadir el aceite de oliva y el huevo y mezclar.
3. Añadir, cucharada a cucharada el agua hasta que la masa forme una bola. Es conveniente no trabajar mucho la masa.
4. Dividir la masa en el número de tartaletas que vayamos a preparar  y alisar con el rodillo. Meter en el molde/cortar en círculos. Hacer agujeros con un tenedor en la masa y refrigerar la masa durante unos 30 mins.



Relleno y topping de la tarta

50gr nueces
4 cucharadas azúcar moreno
un trozo de 2.5cm de jengibre rallado
ralladura de un limón grande
2-3 manzanas “pink lady”
un chorro de zumo de limón
3 cucharadas de miel
3 cucharadas de aceite de oliva


1. Precalentar el horno a 200ºC.
2. Moler las nueces, añadir el azúcar y las ralladuras de limón y jengibre. Cortar las manzanas sin pelar en rodajas muy finas con la mandolina
3. Colocar esta mezcla sobre las bases de las tartaletas dejando un borde de 1cm libre.
4. Colocar las manzanas sobre esta mezcla, echar un chorrito de limón por encima, calentar la miel y pintar las manzanas con un pincel con la miel. Finalmente pintar con el aceite de oliva.
5. Hornear durante unos 25 mins, hasta que estén doradas.




















miércoles, 21 de marzo de 2012

¿Cómo se dice pardilla en francés? y las infidelidades se pagan caras




Os pongo en antecedentes: mañana de sábado con sol radiante. Salimos las dos marías de paseo (mi hermana y yo), mientras decidimos qué queremos comer. Como yo soy monotemática y acababa de recibir el libro "Ripailles" que es una oda a la comida tradicional francesa, y como todo lo francés tiene un "je ne sais quoi" que hace que un simple filete a la plancha parezca alta cocina, decidí que tocaba sacar nuestro lado más glamouroso y dejar de lado el bocadillo y el sandwich para hacer una comida decente "à la Francaise".


Como en este libro vienen unas 300 recetas y soy de la teoría de que a veces lo peor que te puede pasar es tener muchas buenas opciones, puse en marcha mi táctica típica para elegir qué hacer: le doy el libro a mi hermana para que elija con la excusa de que haré lo que diga. En realidad sé que aunque a simple vista me dé igual hacer una cosa u otra, basta que ella me sugiera algo para saber que no quiero hacer eso y  qué es lo que quiero hacer. Es como lo de tirar la moneda, no para saber qué sale, sino para ver qué piensas cuando te das cuenta de lo que sale.






Enchufado ya el modo "glamouroso", no íbamos a ir a la compra al DIA de la vuelta de la esquina que no tiene ni pan bimbo "bimbo" (debería decir pan de molde, pero esto es como los kleenex - ¿quién dice pañuelos de papel??. No señor, no. Nos dimos un paseíto al mercado más (o menos) cercano con nuestra bolsa de tela, cual embajadoras de la tendencia más "in" del momento: lo orgánico. Yo a veces me pregunto qué es orgánico. Los tomates del pueblo de tu abuela son orgánicos, pero lo mejor es que la prima de tu abuela te da una caja de tres kilos gratis, mientras que si los comprases en el mercado tendrías que pasar del bolso de Bimba y Lola que tienes fichado.


Tonterías aparte estoy de acuerdo con esto de que si quieres que un plato te salga bien, o compras buenos ingredientes o no hay tu tía. Lo que pasa es que a veces esto de los buenos ingredientes se te va un poquito de las manos. El sábado en cuestión por fin me decidí por lo que quería hacer: un solomillo de ternera con chalotas y salsa de vino. Por eso lo primero que hicimos al ir al mercado fue ir directas al puesto de la carne. Y aquí empezó a torcerse todo....





Tengo que hacer una confesión...¡Ese día fui infiel a mi carnicero! ¡Si mi madre me hubiese visto! Ella, que lleva comprando carne en el mismo puesto toda la vida: a Alfonso - un nombre que en casa se pronuncia poco menos que el de mi padre. Ella, que cuando nos independizamos vino conmigo el primer día a buscar a "mi carnicero". Ella, que le encontró y se tiró un buen rato de charleta para que nos conociera y nos diera buena carne.

Y desde entonces el hombre se acuerda de nosotras, nos trata como unas reinas y hasta me dice que me ve cuando voy a coger la ruta todos los días a las 7 de la mañana. Y voy yo y ¿cómo se lo pago? Siéndole infiel por un mísero paseo con una bolsa de tela a un mercado con carniceros que no saben que el cordero del otro día salió bueno ni se preocupan. Pero pagué las consecuencias...


Siguiendo con la historia del mercado, según llegamos decidimos dividirnos el trabajo: Elena, tú a por las chalotas y yo a por la carne. Antes de nada tengo que aclarar una cosa. Mi hermana tiene el paladar más fino del mundo: si un día cuezo la pasta con agua mineral es capaz de notarlo y hasta de decirme la marca, pero cuando va al mercado o lleva chuleta o la vacilan lo que quieren y más. La última vez que fue a por jengibre el hombre del puesto la pidió 5 euros por un trocito pequeño y ella sacó el monedero todo dispuesta hasta que el frutero se apiadó de ella y la dijo que era una broma. Lo bueno es que si está dispuesta a pagar 5 euros por un trocito de jengibre tacaña tacaña no es... 


Bueno, pues voy al de la carne mientras ella va al de la verdura y ya la oigo: Anaaaa ¿qué son chalotas? me dice el hombre que si cebollas, cebolletas o cebollas francesas? ¡Cebollas francesas! Mientras tanto yo le había pedido al carnicero dos filetes hermosos de solomillo de ternera. Estaba yo tan tranquila, pensando que qué hermosura de filetes y en cómo nos íbamos a poner cuando el hombre me suelta "¿algo más?" "no, muchas gracias, ¿cuanto es?" digo yo, a lo que, ni corto ni perezoso contesta: "14 euros" ¿queeeeee? ¿soy tonta o me lo hago? ¿Voy a pagar por dos filetes lo que me cuesta cenar en muchos sitios? Pero claro, estás allí, te las has dado de que sabías lo que pedías, el hombre te lo ha cortado, puesto en una bandejita (de plástico, que no de oro, aunque por el precio ya podía). Total que lo pagas, pero ¡nunca he tenido tanto miedo haciendo unos filetes! Te cargas unos filetes de pollo y bueno, pero te cargas unos filetes de 7.5 euros cada uno y te entra un cargo de conciencia... Y lo peor es que solo me acordé de mi carnicero cuando oí el sablazo del "nuevo". 



Moraleja: las infidelidades se pagan caras y no seas pardilla y vayas de resabidilla: ¡no compres nada sin mirar antes la etiqueta del precio! Al final por lo menos salieron muy buenos los filetes con las chalotas y la salsa. Puede ser porque ya, en plan despilfarro, eché mano de mi saquito de sal maldon para estar a la altura de los filetes del millón de euros.




Solomillo con cebollitas francesas y salsa de vino tinto



Un par de solomillos
Unas cuantas cebollitas francesas
Un dado de mantequilla
Un chorrito de vino tinto
Sal, aceite



1. Rehogar las cebollitas hasta que queden blandas. Subir el fuego para que se tuesten un poco y retirar.
2. Poner los filetes a fuego alto con poco aceite en una sartén. El tiempo es cuestión de gustos – a mí me gustan poco hechos. Retirar sobre una tabla de madera y tapar.
3. En la sartén en la que hemos hecho los filetes, echar un poco de mantequilla y un chorro de vino tinto. Reducir hasta que el alcohol se evapore.
4. Colocar las cebollitas en un plato, el solomillo encima y la salsa de vino con los jugos que haya podido soltar el filete por encima. Terminar con sal maldon al gusto.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Si en el infierno comen esto...



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...no creo que te haga ninguna visita Pedro para que me dejes pasar al cielo y tendré que portarme muy mal de ahora en adelante. ¿Renunciar al cielo por un cupcake? Hombre, tanto como renunciar al cielo....no me atrevería a decir por si acaso existe, pero casi casi... ¿y todo por un cupcake de chocolate? Yo no lo llamaría un simple cupcake, sino la combinación perfecta entre un bizcocho ligero pero con mucho sabor a chocolate y una cobertura que para no comerse con los dedos antes de ponersela a ningún cupcake hay que tener más fuerza de voluntad que un opositor en agosto.



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A buen entendedor...pocas palabras (¡y muchas fotos!)




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Por cierto, las recetas son del libro "Tea with Bea" y me da a mi que dentro de poco caerá alguna más...



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The UltimateFood Cake

martes, 6 de marzo de 2012

Jamie tarda 30 minutos...yo unas tres horitas y pico, pero ahí va "El Menú"

Jamie podrá tardar 30 minutos en hacer una comida de tres platos, postre y bebida refrescante, pero el resto de los mortales para tardar eso prepararíamos una cena a base de pizzas de casa tarradellas, helado y, los muy hábiles, una ensaladita de lechuga (de bolsa) aceite y vinagre.



Cerdoooo



Ultimamente no hago más que buscar excusas para preparar comidas/cenas "como Dios manda", es decir, primer plato, segundo plato y postre. Que vienen dos amigas del cole que viven en Londres a Madrid un fin de semana y el vuelo llega a las 10 y pico de la noche...¡cena que propongo! Y me da igual haber ido al concierto de Bebe el jueves, lo cual implica:

a) dormir poco porque, como una madruga, si estoy dando vueltas por ahí más tarde de las 11.30 de la noche ya me empiezo a estresar. Esto de ir a trabajar en ruta cuando es de noche te convierte en un engendro entre niño - por lo de la ruta y jubilado - por lo de acostarse a las 10 de la noche. El problema es que al final no puedes desarrollar tu lado de "jubilado" todo lo que quisieras y acabas sacando todo tu lado "niño" que se refleja en ir en ruta a las 7 de la mañana medio dormido, con la boca abierta, con el riesgo de desprendimiento de baba que ello conlleva y balanceándote al compás de las maniobras bruscas del conductor en las rotondas.
b) que no me da tiempo a hacer mi parte en el pacto de limpieza del hogar fraternal que tenemos, con lo cual toca relegar dichas tareas al viernes.



Solomillacooo




Yo aún así cuando hago planes pienso que puedo con todo. Vamos, que el viernes pasado ¡casi hasta me pego el farol de dormirme la siesta! Total...yo llego a las 15.30 a casa y Maiko y Claudia llegaban a las 23.30...Menos mal que triunfó la cordura y me puse manos a la obra según llegué porque aquí viene la advertencia a los/las marujos/as en potencia como yo: ¡Ojo con emocionarse con el estropajo!



cerdo



Si os toca limpiar el lavabo del baño, haced como cualquier estudiante de universidad: un pañito y ¡listo! Porque si os da por frotar como a mí, si os da hasta por quitar el tapón del desagüe y limpiar el desagüe para sacar al don limpio que lleváis dentro, corréis el riesgo de que os pase lo que a mí: que acabéis taponando el dichoso desagüe y lo que ese mismo día era un lavabo, ahora es un estanque, son las 6 de la tarde, has prometido cena copiosa y ni has ido a hacer la compra, ni sabes lo que vas a comprar (aparte del desatascador de tuberías que está claro que te has ganado)


fresaa




Gracias a Dios por los productos corrosivos, tóxicos y todo lo que ponía en la etiqueta!! ¡Me han entrado ganas de limpiar toda la casa con ello! ¡qué brillo! ¡qué limpieza! Si no fuese porque en el bote vienen unos 5 teléfonos de institutos de toxicología a los que puedes llamar en caso del mínimo percance, ¡lo usaría para todo!. Al final me daba cosa hasta meterlo en la misma bolsa del supermercado que las fresas...



Como no hay nada mejor que la presión, en un momento me decidí por "Le Menu":

1. Ensalada de endivias, verde (¿cómo si no llamas a las hojas variadas que vienen en las bolsas), queso roquefort, peras caramelizadas y nueces caramelizadas que, si no fuera por lo verde más bien sería un postre...Aquí la inspiración la saqué del blog "La Tartine Gourmande" cuya autora ha sacado un libro que ya he añadido a mi lista de "me lo pido". Hasta ahora estaba en mi lista mental, pero teniendo en cuenta que mi cumpleaños es en un mes, hay que ir dejando pistas por escrito...

2. Un solomillo de cerdo con calabaza al que tenía echado el ojo desde que me compré el libro del comidista. Por cierto, este libro tiene el mejor índice de recetas del mundo. En serio: entré en la casa del libro, vi los títulos de las distintas secciones y me lo tuve que comprar. Y hasta ahora todo lo que he hecho ha estado buenísimo y ha sido súper fácil, así que os seguiré dando la lata con el tema...

3. Una Pavlova, pero en plan bruto: de varios pisos. Este postre si hay fresas/frambuesas/moras..de temporada y tienes poco tiempo es de las mejores opciones que hay. Además a mí me resulta ligerito a pesar de la nata, el merengue...Y tranquilos: hasta que no lo montéis es de las cosas más feas que hay: el merengue se rompe, es irregular...pero lo amontonas todo, lo cubres de fruta y de repente ¡es hasta mona!




pavlova



El resultado:

La ensalada la reservo para otro día porque con tanto lío ni hice fotos. El solomillo con la calabaza me gustó mucho: es un plato fácil, está bien bueno y el marinado y los jugos de la carne hacen maravillas con la calabaza aunque hubiera algunas en la cena no del todo fans de las "zanahorias" como la llamaban por el color. La pavlova me dio unos cuantos sustos cuando me puse a montarla y tengo que confesar que la acabé antes de que llegara nadie, la metí en la nevera  (después de llevarla al cuarto más lejano de la casa para la foto), y estaba segura de que cuando volviese a por ella se habría derrumbado, pero milagrósamente aguantó y la pude sacar florida y hermosa.




receta

jueves, 1 de marzo de 2012

Querido Horno

No me puedo creer que haya hablado tantas veces y demostrado mi amor por un tal Jamie y no te haya dedicado una miserable palabra a ti... Tú, que haces que una simple mezcla de harina, huevo mantequilla y azúcar se convierta en algo que parece sacado de una pastelería fina; tú, que haces que la casa huela al séptimo cielo; tú, que marcas la hora en la cocina... Si señores, esto último no es ninguna tontería. Mi hermana y yo ya podemos tener reloj, móvil, ordenador y lo que sea, pero se va la luz,el reloj del horno se respeta, y pasamos a estar lo que comúnmente se conoce como jodidas. Andamos como perdidas por la casa, de vez en cuando nos quedamos como tontas mirando la pantalla destelleante que marca 0:00 la cabrona y nos enfrascamos en una batalla típica entre hermanas: la batalla de: "si se piensa que lo voy a arreglar yo, ¡va lista!" Hasta que, varios días después una cede y vuelve a darle sentido a la vida metiendo la hora del reloj.



Ni Amancio Ortega ni H&M ni leches, querido Horno, tú eres el verdadero democratizador de la sociedad moderna. Tú eres el único que consigues que alguien que no ha frito un huevo en su vida pueda hacer un plato digno de cualquier cocinillas. Y aquí que nadie ose compararte con la thermomix, ese invento que en el fondo es un vaso batidor tuneado y que viene acompañado de un libro de instrucciones que convierte a todos sus usuarios en lemmings que solo saben cocinar si alguien les dice que tienen añadir 2 gramos de sal pesando con la maravillosa "aplicación peso" y a continuación pulsar el botón 8.... ¡Eso no es cocinar! Ya me imagino a dos adeptos a la thermomix hablando de unas lentejas. "la cagué tío, la cagué - me lié y en lugar de darle al 7 le di al 6...".



Además se equivocaron al ponerte el género porque ¡puedes hacer dos cosas a la vez! ¡Puedes hacer un pollo o un cordero en la bandeja de arriba y unas patatas en la de abajo! Imagínate pedirle a un tío algo parecido... Además haces un pollo un día y te quedas oliendo a pollo, pero haces un bizcocho al día siguiente y el bizcocho no sabe ni huele a pollo y te quedas oliendo a bizcocho... esto si que es un misterio y no lo de los agujeros negros, pero no veo a científicos de la NASA dándole al coco con este tema....


El otro día por ejemplo: una pierna de cordero, un poco de sal, aceite, romero, pocas cosas más y tooooma cordero asado digno de cualquier abuela que se precie y todo ¡por el mismo trabajo que da una pizza de casa tarradellas! Lo que sí que hay que hacer caso es a los cuatro detallitos de la receta. A mí también me sonó raro lo de echar vinagre al cordero, pero funciona, así que ¿quién soy yo para cuestionar el método de mi madre?


Por eso hago un llamamiento generalizado: señoras y señores: ¡usen el horno! yo siempre he pensado que la lavadora era el mejor invento desde la rueda, pero entre vivir en una casa sin horno y una sin lavadora.....puede que me encontrarais dale que te pego al frotar.....Mientras tanto os dejo con el método de mi madre para un cordero fácil y sabroso (nada de salsas acuosas...arggg)


 

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Cordero Asado con Ajo, Romero y Brandy


una pierna de cordero (o más, o una paletilla...)
unos cuantos dientes de ajo
sal
romero
un buen chorrito de brandy
un chorrito pequeño de vinagre de jerez
aceite de oliva
un poco de agua



1. Precalentar el horno a 200ºC.
2. Frotar la pierna de cordero con un ajo. Ponerla sobre la bandeja del horno con el lado feo hacia abajo, metiendo ajos (aplastados, pero sin pelar) en los cortes que os haya hecho el carnicero (o dónde podáis). Desperdigar alguno más por la bandeja.
3. Sazonar bien y echar unas hojitas de romero. Rociar con un poco de aceite y un poquito de agua (no hay que pasarse).
4. Hornear a 200ºC durante unos 15 mins.
5. Pasado este tiempo, dar la vuelta, desengrasar con un chorrito de vinagre, echar un buen chorro de brandy, bajar el horno a 180ªC y dejar que se haga durante 1hr15mins.
6. Sacar del horno hermoso y dorado, con la salsa concentrada. Durante el tiempo de horno comprobar si le falta agua (esto me temo, a ojo y a gusto del consumidor).




 
 

lunes, 20 de febrero de 2012

Calabacín de incógnito

Después de un mes peleándome con blogger, con mi imaginación y con mi falta de habilidad informática, hoy estreno look. Estreno look cursi y robado. Cursi porque de repente aquí hay más rosa que en una tienda de chucherías y robado porque las fotos de la cabecera del blog son ejemplos de lo que a todos nos gustaría fotografiar algún día. Ahora parece que my blue kitchen no tiene sentido: la cabecera ni es blue ni hay mucho kitchen que digamos, pero quiero cambiar también un poco el tipo de entradas. Además de seguir con los dulces (y espero con más de los "no tan dulces"), quiero hablar de más cosas para que no resulte aburrido ni para mí, ni para el que me aguante.


Chocolate and Zuccini



Dejando los rollos filosóficos atrás, a pesar del cambio de look, hoy vuelvo a lo mismo de siempre: acabamos de comer y le digo a mi hermana: toma, busca en esos libros algún dulce que quieres que haga. Ella, nada más cogerlos ya me avisa: "si me dices que elija, ¡haces lo que yo te diga! no voy a estar aquí media hora busca que te busca, para que acabes haciendo lo que te de la gana. Y nada de chocolate que me da granos y por favor, vuelve a hacer dulces normales: nada de verduras, hierbas y demás". Yo asiento y le digo que pida por esa boquita. "este bizocho de naranja de Baked: new frontiers in baking". Yo lo miro y pienso: bueeeno, no es lo que yo haría, pero la pobre tiene razón con lo de que nunca hago caso...El problema es que la nevera está aliada conmigo y no contenía el yogur que hacía falta para el bizcocho ese, así que al rato salgo de la cocina: "ay Elena, ¡qué pena! no puedo hacer ese bizcocho porque no hay yogures..." Ella me mira como diciendo: a ver, cachonda, que ya nos conocemos, que como no te apetezca hacerlo, escondes el único yogur que hay detrás del bote de mermelada.


choc cake


Lo que sí vi en la nevera eran dos calabacines que llevaban una semana en la nevera. Además eran de los caros y tal y como ando ultimamente, vi que o los gastaba hoy, o iban a pasar a formar parte del "fondo de nevera", que, al contrario que el del armario, es un cúmulo de cosas que vas echando hacia atrás, que haces como que no ves cuando abres la nevera, y que acabas tirando para evitar que aquello huela como un vertedero.


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Total que salgo yo todo contenta: "yogur no hay, pero he visto una receta bueníiisima de un cake de chocolate y calabacín". Teniendo en cuenta sus requisitos iniciales, lo que no sé es cómo no me tiró por la ventana cuando me oyó ofrecerla el bizcocho "raro y de chocolate".  Como ya me conoce lo único que me dijo fue: "haz lo que quieras, pero ¡hazme también estas otras galletas sencillitas!"




Al final he hecho unas galletas que os enseñaré otro día y este bizcocho que, más que de calabacín es de chocolate y chocolate por partida doble: cacao en la masa y trozos de chocolate. El resultado: un bizcocho de chocolate más jugoso de lo normal y más ligero. Se ve que las verduras en los bizcochos de chocolate, a pesar de no dominar en cuanto a sabor, le dan a los bizcochos una textura especial. Y oye, es comer verdura, ¿no?



receta

miércoles, 25 de enero de 2012

Pithiviers "in extremis"

Whole Kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de enero nos invita a preparar un clásico de la cocina francesa: Pithiviers







Esto es un curso acelerado en cómo hacer pithiviers y el resto son tonterías. Antes de ayer me meto en el foro a ver qué teníamos que hacer este mes, y yo que tanto alardeo de mi "vocabuario gourmet" me quedé a cuadros cuando vi que teníamos que hacer pithiviers. ¿Qué será un pithivier? estos franceses le ponen nombre a cualquier bollito de mierda que hacen. Nosotros hacemos un "algo redondo con un agujero" y ala: rosquilla, particularizamos con el nombre de la santa de turno y ¡listo! Pues los franceses no, los franceses o tienen menos vírgenes o más imaginación porque que si financiers, pithiviers...





Como son las once y diez y acabo de sacar las fotos del pithivier recién salido del horno, me voy a dejar de rollos y hacer un resumen de la receta. Sí, he comprado hojaldre prefabricado y hoy precisamente ¡no me arrepiento! Además en lugar de hacer una forma inteligente que aprovechase toda la masa he hecho tiras de hojaldre con azúcar...en fin, a estas horas, ¿qué se puede pedir? por eso me ha sobrado "frangipane" con las cantidades que pongo.

1 base de hojaldre comprada
60gr almendras molidas
60gr azúcar
1 cucharada escasa de harina
60gr mantequilla
1 huevo


1. Precalentar el horno a 180ºC y cortar dos círculos de masa. A uno de ellos hacerle unos cortes en forma de flor (me he pasado tres pueblos con la flor y el pithivier en el horno más que una flor parecía un geizer (o como se escriba), por suerte no se ha derramado...
2. Mezclar todos los ingredientes (menos la masa de hojaldre, obviamente) hasta que formen una crema. Meter una hora en la nevera. Este paso también me lo he saltado porque hoy estoy cual cenicienta: temiendo que se acerquen las 12 de la noche...
3. Colocar la crema en el centro de uno de los círculos de masa, pintar con huevo (se me olvidó - si, es un milagro que saliese algo decente del horno), colocar el otro círculo de masa encima y pinzar los bordes para que no se salga la crema. Pintar la superficie con huevo y hornear hasta que esté dorado.
4. Publicar y a la cama que ¡me muero de sueño!










domingo, 22 de enero de 2012

Cuando el bacon se encontró a la calabaza




¿Os acordáis de la crema de calabaza que no publiqué la semana pasada, a pesar de pertenecer al mismo "menú" que las otras dos tartas? Pues como soy cabezota como yo sola y estuve super orgullosa de, no solo hacer una crema, sino de comérmela, al día siguiente de la cena me fui a por una calabaza para la re edición. Vamos, que las hay pesadas y luego estoy yo.Y digo crema porque llamarlo puré de verduras (que en el fondo es lo que es a pesar de no ser verde) tira para atrás a cualquiera. A un puré de verduras lo llamas crema, lo sirves en un bol (en mi caso 6 tazas y 4 boles desemparejados), le echas algún que otro tropezón ¡et voilá! una crema que ni el mismísimo Robuchon....






¿Qué pasó con mi calabaza comprada el domingo? Pues lo de siempre: a pesar de mis ansias iniciales hasta el jueves no tuve tiempo de ponerme a hacer la crema, pero eso sí, cuando la hice, me salió bastante más cantidad que la última vez....Esto es muy típico mio: cuando hago sopa para dos, me sale más cantidad que cuando la hago para 10. Además es raro el día que empiezo una receta y tengo todos los ingredientes. A veces, incluso me toca bajar al super corriendo a todo correr para coger algo (habiendo empezado la receta) y subo para descubrir que me he olvidado de otro ingrediente. Entonces la vecina de 4 pisos más arriba oye un gruñido, que ni un hipopótamo enfurecido y vuelta a saludar al portero al bajar, que se debe pensar que me falta un hervor.







Lo bueno que tiene la comida salada respecto a la dulce es que si no tienes una cosa, apañas la receta con otra. Que no tienes cebolla roja, pues echas de la de toda la vida, que no tienes puerro, pues echas más cebolla. Nunca te va a quedar igual, pero a veces incluso puede que te guste más la versión tuneada de la receta. En el dulce en cambio, bizcocho sin harina o sin huevos....como que no.








Como me he propuesto hacer menos dulce (lo he dicho solo unas 45 veces), tengo que buscar recetas que se puedan refrigerar/congelar y demás porque comer no como en casa y acabo cocinando cuando puedo, así que las cremas y los guisos son lo mejor: las haces, las congelas y las recalientas. Esta sopa es súper fácil de hacer, es super sana y os juro que a los 10 que cenamos (ninguno somos "muy de purés") nos gustó. ¿Sería por el chili? El picante la verdad es que siempre le da un puntito como menos de la abuela. Además tengo que reconocer que hice trampa: como el primer día que me puse a hacer la crema de calabaza resulta que tenía la mitad de la calabaza que ponía en la receta (os he avisado), decidí seguir con el resto de cantidades y pensé que, como no saldría tan dulce como la original y el cerdo (y él azúcar) lo arregla todo, echar unos tropezones de bacon confitado. ¡Ya la hemos liado! Estaba yo todo orgullosa de mi sana y requete virtuosa crema de verduras y voy y le echo bacon ¡y encima confitado! Pues si, porque un pequeño exceso entre tanta virtuosidad nunca viene mal y porque si no el pobre cerdo se me iba a sentir desplazado....






 
P.S: La segunda vez: el doble de calabaza, pero sin perder el bacon y lo de la cantidad de caldo...ni lo medí, eso es más bien a gusto del consumidor.