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domingo, 18 de diciembre de 2011

A mí no me lia nadie... ¡ya me lío sola!




Un día, hace ya unos meses recibí un libro del que llevo hablando desde entonces. Ese mismo día saqué los post its y me puse a marcar las recetas que me apetecía hacer. El problema es que aquello era como subrayar en la carrera: en teoría subrayabas para destacar lo importante y al final mi libro parecía un catálogo de pantone: todo eran colorines. Además de lo rústicas y preciosas que son las fotos de todos los capítulos, lo de usar ingredientes nuevos consigue que nunca sepas a qué va a saber lo que estas haciendo.







Lo de encontrar los ingredientes ya lo tengo superado: ya le gustaría a Mary Poppins tener en el bolso la mitad de cosas que yo tipos de harina en los armarios. Lo que me hizo gracia de esta receta es que el bizcocho en sí es muy fácil de hacer, pero incluye, entre sus ingredientes "apple butter". La cuestión es que como soy capitán ansias cuando la leí por primera vez la receta no me fijé en la cantidad, solo en que al final del libro venía una receta para la tal mantequilla de manzana que hacía falta. Como todo lo que empiece por "mante" y acabe por "quilla" me gusta, decidí que había que ponerse a hacerla a toda prisa.







Resulta que el "apple butter" no es más que una especie de mermelada de manzana con poco azúcar, muchas especies y muuucho tiempo de cocción. Lo de hacer mermeladas o dulces que puedes envolver/empaquetar/guardar me encanta, es como si me transportase a un cottage en plena campiña inglesa y estuviese haciendo botecitos para todo el invierno con la cosecha de los árboles del jardín. Como las pajas mentales éstas del cottage me pillaron en pleno puente de diciembre con algo más de tiempo decidí liar a mi hermana para que me ayudase a hacer el vídeo de la entrada anterior. Lo mejor de todo es que monto este lío, con video incluido y cuando me pongo a leer ayer la receta del bizcocho (con mis dos botes de apple butter sanos y salvos en la nevera) me doy cuenta de que ¡solo hacían falta dos cucharadas! ¡La madre que me parió! ¿me meto en este lío para dos cucharadas? Venga hombre, la próxima vez hago compota de esta de 6 minutos al microondas, le echo canela y lo que haga falta y ¡listo! La autora del libro dice que el apple butter sobre tostadas con mantequilla o bollos está muy buena, así que me veo untando la compotita esta hasta marzo porque el precio de la harina de amaranto no está como para hacer un bizcocho por cada dos cucharadas de apple butter. Ni que decir tiene que cuando me tocó añadir las dos cucharadas dichosas, ¡fueron las dos cucharadas más colmadas y generosas de mi vida!



El bizcocho en cuestión, como casi todo lo que he probado de este libro es distinto a lo que estamos acostumbrados. A mí me ha gustado y además cuanto más pruebo más me gusta, pero es un bizcocho menos aireado que los que emplean harina normal y tiene un sabor distinto: se nota el azúcar muscovado, se nota la manzana y se notan las especies del apple butter, pero no es un bizcocho de manzana...tendré que pegarle otro mordisco para aclararme bien....ahora tengo que decidir si con una cucharada de nata montada con un poco de azúcar moreno o solo con un café......


P.S:Hablando del video, tengo que poner la receta porque al final hay algún que otro error (ciertos trozos se autoborraron milagrosamente). Y os dejo un video de la canción que tengo ahora mismo siempre en repeat: Video Games de una tal Lana del Rey.







sábado, 5 de noviembre de 2011

Un respiro entre tanto kit kat





Como de dulces no vive el hombre (y no debería la mujer, aunque estoy convencida de que algunas podríamos), de vez en cuando hay que hacer algo que no lleve ni mantequilla ni azúcar. Además ultimamente o los pantalones encogen o yo estoy creciendo a lo ancho...así que a ver si de una vez por todas empiezo a hacer más recetas saladas y no me paso las semanas haciendo dulces para casa. Hacerlos para otros es la excusa perfecta para seguir haciéndolos y no comérmelos, así que para eso me sigo ofreciendo voluntaria...


EL otro dia hice esta ensalada que está inspirada en una del restaurante bazaar. Digo inspirada porque todavía no he llegado al nivel marujil que requiere estar en un restaurante y pedir una receta. Me falta poco, así que dadme unos añitos más. Esta ensalada lleva las hojillas verdes que llevan todas, bacon, huevo poché y la vinagreta es de aceitunas. Lleva algo más seguro, pero la probé hace tiempo y no me acuerdo del todo. Tendré que volver con mi hermana que en lo de probar la comida es mejor que Tom Colicchio para que me identifique el resto de ingredientes.





La ensalada es sencilla, pero yo hasta la semana pasada no había hecho un huevo poché en la vida. Así que hice lo que hago cada vez que me enfrento a algo desconocido: lo busco en internet. Et voilà: el link perfecto: "cómo hacer huevos poché" según Gastronomía & Cía. ¿Lo mejor del método? Que son unos frikis como yo y han ideado un método infalible: el de la bolsita de plástico para que no se llene la cazuela de trozos de clara cuajada y encima puedes condimentar los huevos. Vamos que estaba yo el otro día cual ratita de laboratorio en la cocina fabricando mis bolsitas...y a pesar de ser de lo más novato que hay salieron bien , con lo cual creo que ya puedo poner en el curriculum que Catia no sabré, pero ¡me salen unos huevos pochés de la leche!


La vinagreta, como os digo, no es exactamente como la suya, es una aproximación de estar por casa, así que cuando vuelva a probarla, experimentaré y la intentaré mejorar porque todavía me queda mucho por aprender. Y si descubro que encima hay algún método extraño-científico para hacer la émulsionar el aceite...¡pues mejor que mejor!


Hoy toca una canción de dos hermanos australianos que me encantan: Angus y Julia Stone:














miércoles, 2 de noviembre de 2011

La versión castiza del vídeo idílico...¡pero sin video!





Como era de esperar, piqué, y lo que es peor, dos veces. Estoy llegando a la conclusión de que mi vida gira en torno a la ley de Murphy: que decido "empezar a intentar" comer menos dulce para seguir pudiendo usar los mismos pantalones, pues aparecen los buñuelos y los huesos de santo en las pastelerías. Es duro resistirse, pero en un ejercicio de fuerza de voluntad desmesurada (no entrar, porque si entro, pico fijo) lo consigo. Pero a lo que no he podido resistirme es a hacer este bizcocho de remolacha después de ver este video, y ¿cómo voy a hacerlo y no probarlo? Y, lo que es más, viendo el vídeo, ¿cómo no voy a convencer a mi hermana para que haga de modelo y sople unas 15 veces sobre el bizcocho para generar la nube perfecta de azúcar glas del video? Al final, más que nube perfecta, conseguimos una foto a medias y un suelo lleno de azúcar.... ¡Hasta le puse a la pobre la camiseta de rayas y le hice pintarse los labios! Si es que en el fondo ¡es más mona y tiene una paciencia!jajajajaja







A todo esto aviso a navegantes: CUIDADO. Si seguís la receta del vídeo os voy a dar una pista vital: esta chica es americana FIJO. Americana de las que cuando hacen un bizcocho pretenden dar de comer a la tribu de los Brady y a los vecinos. Estaba yo tan contenta echando mi masa moradita en el molde de veintitantos centímetros de diámetro (el grande, de toda la vida de Dios), cuando, al meterlo al horno, veo que aquello, a pesar de llevar solo dos cucharaditas de bicarbonato subía como la espuma hasta rebosar el molde. Mierrrrda, ¡yo que tenía pensado hacer una foto del bizcocho todo mono como el suyo! ¡yo que había pensado hasta buscar una florecilla!, olvidándoseme por completo que estamos en otoño y en otoño lo que hay son hojas secas.....






Como  tuve que hacer una operación quirúrgica compleja para sacarlo del molde y aquello no quedó todo lo mono que yo quería, tuve la excusa perfecta para hacerlo una segunda vez. En este caso utilicé 3/4 partes de las cantidades de la receta y aun así acabé poniendo la masa en dos moldes para que no rebosase, así que quedáis avisados.






El bizcocho se lo recomiendo a todo el mundo: sabe a chocolate, pero no mucho y yo creo que si no sabes que lleva remolacha ni te lo imaginarías, pero lo que consigues con la remolacha es que quede un bizcocho ligero y jugoso. Es el típico bizcocho que no llena nada, que no necesita que te lo comas con un vaso de leche o de agua al lado "para que pase". A todo esto, me encanta la fe que tienen mis amigas en mí. Les digo que bizcocho de remolacha y vienen tan contentas y lo prueban sin dudarlo. ¿Harían lo mismo con uno de yogur de macedonia y chorizo? ¿O eso va directo a guarrindongada de Robin Food? Yo diría que más bien lo segundo.



                            


Y por si no ha habido suficientes videos, una canción que me parece que le pega mucho a este bizcocho:


´                                  
                           





























lunes, 17 de octubre de 2011

Otro bizcocho de plátano!




Ya está Murphy haciendo de las suyas... Desde que tengo el libro "Good to the grain", me paso el día con ganas de hacer todas las recetas, pero entre que todas son con harinas, llamémoslas no convencionales (en castellano: de las que no hay gitano que las encuentre), y que hay una cantidad increíble de recetas de gofres y la menda sigue sin tener la gofrera de 8 euros del lidl, me quedo siempre babeando. Habré leído, releído, visto y revisto el libro de cabo a rabo unas 10 veces por lo menos.






La semana pasada decidí tomar las riendas de mi vida y entré en el herbolario dispuesta a gastarme el sueldo en las harinas estas dichosas. Lo que no sabía es que hacía falta un master para encontrarlo todo. Para empezar llego al estante de las harinas pensando en las del libro que, obviamente están en inglés: buckwheat flour, rye flour, amaranth flour, quinoa flour. Y yo pensando: vale, quinoa en inglés es igual que en español, pero del resto ¡no tengo ni la menor idea! El cielo se iluminó cuando descubrí un estante con unas bolsas en las que venían los nombres en los dos idiomas. Entonces respiré tranquila porque he llegado a la conclusión de que los nombres los hacen a mala idea: buckwheat es de sarraceno...¿en qué momento? Con lo fácil que es que spelt sea espelta....






En fin, superado el trago de las harinas (metí 4 paquetes en la cestita), me dirigí a la zona de las mieles,  los azúcares y demás en busca del dichoso "muscovado sugar" porque tengo fichado un bizcocho del libro que lo lleva y que tiene una pinta que te mueres. De mi cultura gastronómica (los vídeos de youtube de Nigella) sabía que este azúcar era más oscuro que el azúcar moreno normal y más pegajoso, con lo cual en cuanto vi una bolsa con algo que se le parecía, me fui directa a ella. Aún así para aclararme, pregunté a la chica del herbolario. Ésta, al revés que el chino del otro día, parecía que cobraba por no vender porque no me decía ni a tiros que era la que yo buscaba. Venga mujer, que con el tiempo que llevo buscándolo y las ganas que tengo de comprarlo, ¡solo necesito un empujoncito! Vamos, que al final estaba yo convenciéndola a ella de que era lo que buscaba: que si, hombre, que me han dicho que es un azúcar más oscuro y pegajoso que el normal, y la otra venga que no. Me dio igual, me fui a la caja todo orgullosa, me dejé medio sueldo y me volví para casa todo orgullosa, pensando que no había harina que me faltara en la despensa...






...Hasta que me pongo a leer la receta del dichoso bizcocho de azúcar muscovado y veo que ¡lleva una harina que no había comprado! arggggg No pasa nada, tengo plátanos semi podridos en el congelador y unas nueces bien buenas que nos trajeron del pueblo la semana pasada, así que hago el de plátano y nueces y tan contenta. ¡Pues no! Tan contenta no, porque éste lleva harina de quinoa...y ahora se me viene a la mente el momento en el herbolario en el que pensé que esa no la cogía porque tenía una bolsita de quinoa de otro experimento anterior. Entonces se me ocurre pulverizar el cereal en el molinillo del café para conseguir harina, porque ¿no es eso lo que hacen los molinos? Pero cuando he probado con un poco y queda con una consistencia buena, me acuerdo de una receta en la que lei que la quinoa había que lavarla para quitar un recubrimiento, que ya no me acuerdo si sabía mal, o si era malo, antes de cocinarla. Vamos que esto del bizcocho empezaba a no ser "una actividad relajante", con lo cual para evitar sorpresas en el sabor final, decidí echar harina de avena y salío buenísimo, pero por favor, que alguien me aclare si puedo moler quinoa o no porque a este paso no hago NUNCA una receta del libro tal cual aparece...





Otro cambio respecto a la receta fueron las nueces. ¿484 gramos de nueces? Si las tienes peladas, puede que si, pero yo me tiré más tiempo en pelar unos 250gr que en hacer el resto del bizcocho, además de agotar las existencias de las nueces del pueblo y del supermercado que tenía en casa. También le puse un poco de azúcar glas mezclado con leche por encima una vez estaba frio. El bizcocho realmente no lo necesita porque con los plátanos está dulce y tiene una miga que no se queda nada seca, pero me encantan las nueces con la cobertura dulce.

Cualquiera dirá que no se fia de que de mi bizcocho sepa como el original y tendrá razón. Lo que sé es que este está bien bueno y el original estoy segura de que también. Y por favor, si alguien entiende de estas cosas, que me ilumine que si no me veo haciendo apaños hasta mi próximo viaje al herbolario... Esto más que un blog de cocina parece un blog de cómo no cocinar....jajajajaja


Bueno, en plan positivo os dejo con esta canción que descubrí ayer de mi querido Joshua Radin. Si no habéis oido "Sky" nunca, también merece la pena (por decir una)





sábado, 28 de mayo de 2011

Porque no solo de dulces vive el hombre...

... de vez en cuando hay que comer algo de verde. Pero como tampoco hay que pasarse, hay que alegrar al verde con algo de bacon, un huevo a la plancha y una vinagreta de aceite y mostaza a la antigua, de esta que tiene los granitos de mostaza. Al romper el huevo, se mezcla la yema con el aceite y la mostaza y ¡la cosa parece algo! Por algo dirán los cocineros que la yema de huevo es la mejor salsa del mundo. Poner receta para esta ensalada me da hasta vergüenza, porque es cuestión de usar lo que hay en la nevera, pero bueno.. Por eso la mía, sin cantidades fijas es eso: un apaño de lo que tenía en la nevera.




Ya sé que todo el mundo conoce de sobra a Adele, pero por si acaso alguien no ha escuchado esta joyita, aquí os la dejo. Encima la canta en directo... a mí me tiene alucinada. De hecho mis pobres vecinos son las víctimas de mis obsesiones musicales. Canción que me gusta, canción que se puede tirar sonando en modo "repeat" días, semanas... y ahora le ha tocado el turno a esta. Y si solo sufrieran a Adele cantando la misma canción día tras día, no creo que pudieran tener quejas, lo malo es cuando me da a mi por sacar la "diva" que llevo dentro y me pongo a desgañitarme por toda la casa. Solo me falta el bote de desodorante a modo de micrófono. De pequeña tengo que reconocer que lo hacía, pero se ve que en algo he madurado....






viernes, 4 de marzo de 2011

Una caja de bombones y mi canción favorita

Esta tarta la hice el fin de semana pasado para una amiga: lleva un bizcocho de chocolate, ganache de chocolate, fondant y los bombones son albondiguillas que salen al mezclar migas del bizcocho con ganache de chocolate, forradas de un baño de chocolate con leche con algo de mantequilla. La canción es Long Ride Home de Patty Griffin y lleva siendo mi favorita desde que la descubrí hace unos 4 o 5 años. Y la cosa tiene mérito porque yo soy de las que enchufa el itunes, pone una canción en "repeat" y deja pasar las horas.... El video del youtube parece el típico montaje que hace el personal de una versión en directo de la canción y un paisaje tejano típico que se ve desde un coche. Espero que os guste (puede que no tanto como a mi porque eso significa que todo el que vive a tu alrededor la acaba odiando)...







viernes, 11 de febrero de 2011

"The Baked Brownie" + The Civil Wars

Hace años que no hacía un brownie y hay que ver lo que me estaba perdiendo. A diario intento hacer bizcochos que sirvan para desayunar y que, preferiblemente lleven aunque sea 50 gramos de plátano o zanahoria para sentirme menos culpable. Así lo haces y mientras te lo comes estás pensando y diciéndole a todo el que te pregunta: si comiendo este bizcocho estoy comiendo fruta. Vamos, que con un poco más cumplo la cuota diaria de 20 piezas de fruta diaria que recomiendan los endocrinos. Esa es otra, a mí que alguien me explique esta regla, porque en verano o primavera, a base de cerezas, fresas y frambuesas, igual hasta la cumplo, pero en el triste invierno lo de comerme 10 manzanas y 10 peras se me hace un poco cuesta arriba.



Además no entiendo por qué pero yo, que como a toda velocidad, tardo unos 30 minutos en comerme una manzana cruda. No es que no me gusten, me gustan, y en postres casi más, pero crudas yo no sé si tienen algún tipo de sustancia que hace que mi mandíbula trabaje más despacio o algo así  pero, vamos, que se me hacen un mundo. Aún así, no creo que ni la gente que no tiene mi problema sea capaz de tomarse dos manzanas para desayunar, dos a media mañana, dos antes de comer y así sucesivamente. Esa es otra, la gracia de tomarse la fruta antes de comer porque si te la tomas después engorda. Pues mire señor endocrino, yo si no me como la dichosa manzana después de comer, para quedarme con un buen sabor de boca le doy a la tableta de chocolate, así que me da a mi que voy a pasar de la moda esta rara.

Por eso una para hacer un brownie necesita una excusa, porque no creo que me lo vaya a recomendar ningún cardiólogo... En este caso se trató de hacer un postre para una cena de mi madre. Que no es el típico postre refinado que se sirve después de una lubina, pues no, pero yo acababa de recibir el libro "Baked: New Frontiers in Baking" y quería probar la receta del brownie que tantos premios había ganado, que había hecho famosos a los dueños de este "coffee shop-bakery" de Brooklyn y que tanto le ha gustado a Oprah. El problema es que no contaba con que los americanos no solo miden los volúmenes en "cups", sino que las raciones normales para ellos aquí dan de comer a una familia de 4. Conclusión: hice el brownie, recorté circulos y los puse uno encima de otro a modo de torre para la cena y aún así me sobró media plancha de brownie. Pero la verdad es que duró más bien poco.




Este brownie es merecedor de todos los premios que ha recibido y más y no necesita la típica bola de helado de vainilla que acompaña a los brownies más mediocres que sirven en los restaurantes americanos.  Combina las mejores características de un brownie: la jugosidad y el intenso sabor a chocolate, con el buen saber de los autores de "Baked" que añaden algo de sal y café a la masa. La sal es fundamental y como pasa con el caramelo con sal, hace que lo dulce no sea tan dulce y te queden siempre ganas de probar más. El café es sutil, pero tabién le da un toque especial. Yo diría que es el MEJOR brownie que he probado y como Brooklyn queda un poco lejos, la opción más fácil es sacar la fuente mayor que tengáis y ponerse a hacer brownie para 50 como un buen americano. Ahora solo me queda probar la versión rubia del brownie (los blondies), aunque sinceramente, me extrañaría que llegase al nivel de la versión morena.

Para completar la dosis de cosas buenas del día os recomiendo la canción que tengo en modo repetición desde hace varios días. Además el videoclip me encanta: Poison and Wine de The Civil Wars (y no, no es Johnny Depp el que canta aunque lo parezca).








RECETA: Para un molde de 23x34cm (lo que yo decía: brownie para el cuartel)

290gr harina
1 cucharadita de sal
2 cucharadas de cacao en polvo
319gr chocolate
232gr mantequilla
1 cucharadita de café soluble
348gr azúcar
116gr azúcar moreno
5 huevos
2 cucharaditas de extracto de vainilla

La verdad es que vista así la lista de ingredientes da un poco de miedo, pero un día es un día!

1. Precalentar el horno a 180º y engrasar el molde con mantequilla.
2. En un bol mezclar la harina, la sal y el cacao en polvo.
3. Poner el chocolate, la mantequilla y el café soluble en un bol sobre un cazo con agua hirviendo y derretir la mezcla.
4. Apartar del fuego sin quitar el bol de encima del cazo y añadir los azúcares. Batir hasta que todo esté bien mezclado y levantar el bol del cazo. Apartar hasta que alcance la temperatura ambiente.
5. Añadir 3 huevos a la mezcla de chocolate y batir hasta que todo esté mezclado.
6. Añadir el resto de los huevos y el extracto de vainilla y batir hasta que tod esté mezclado, teniendo cuidado de no pasarse para evitar que el brownie quede como un bizcocho.
7. Echar la mezcla de la harina sobre la del chocolate y mezclar utilizando una espátula hasta que se vea solo un poco de la mezcla de la harina.
8. Echar la mezcla sobre el molde y cocer al horno durante 30 minutos, hasta que al insertar un cuchillo en el centro salga con alguna miga húmeda. Este paso es muy relativo, pero en mi opinión es mejor pecar a que el brownie quede poco hecho que mucho.

Envueltos en papel film a temperatura ambiente aguantan bien hasta tres días.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Gracias señor cerdo y Teddy Thompson

La verdad es que no me decido: no sé cuál de sus hijos me gusta más: el jamón serrano o el bacon. Como española que soy debería decantarme por el jamón pero el bacon es mucho bacon. Para empezar está el olor. ¿A quién no se le hace la boca agua con el olor del bacon friéndose? Porque soy muy fiel a mi chloé, que sino mandaría una carta al señor Puig para proponerle hacer una colonia de bacon. Marc Jacobs las ha hecho de galletas, y sisley tiene alguna que huele a abono caro, ¿porqué no a bacon? Luego está el pequeño detalle del precio: el bacon, obviamente es mucho más barato y lo eches donde lo eches, todo sabe mejor: unos guisantes: saben mejor; un estofado: sabe mejor; una salsa boloñesa: sabe mejor, un helado: sabe mejor. Lo que me lleva al bacon caramelizado. Este verano probé a hacer el helado de bacon caramelizado/confitado de David Lebovitz y el primer paso consiste en caramelizar el bacon. Vaya espectáculo! Cuando salieron las tiras de bacon dulce, salado y crujiente tuve que probarlas, por eso de que era un experimento. Madre mía: acababa de encontrar el santo grial!!!! La pena es que cuando se rompe en trocitos y se mete en el helado pierde algo del crujiente, con lo cual yo preferiría la base del helado servida con un "chip" de bacon caramelizado encima. De hecho estoy pensando en regalar por navidades bolsitas de golosinas hechas en casa y podría incluir un trocito de bacon caramelizado...hmmmm

En fin, la receta de hoy es de espaguetis a la carbonara - pero sin huevo porque a mi hermana no le gusta y yo reconozco que para todos los días entre el bacon y la yema de huevo si luego tienes que hacer cualquier cosa que no sea dormir la siesta, o dar un paseo son un pelín pesaditos. Aún sin el huevo son muy sabrosos y muy facilitos.


Yo uso unos espaguetis un poco más gordos que los normales, creo que son los spaghettoni nº 7 de barilla. Mientras se cuecen los spaguetis en agua salada, se doran los trocitos de bacon en una sarten con un chorrito de aceite para que suelten toda la gracia grasa. Cuando estén bien doraditos se echa un buen chorro de vino blanco y se deja evaporar el alcohol. Cuando los espaguetis estén cocidos se recalienta la salsita si los pasos anteriores se acabaron antes de tiempo, se añade un trocito de mantequilla y se vierten los espaguetis escurridos en la sartén. A continuación se aparta la sarten del fuego y se añade parmesano rayado (en mis caso en cantidades industriales porque si el señor bacon me gusta lo mismo digo del señor parmesano), la pimienta negra molida y algo de nuez moscada. Se remueve todo bien y listos. Si se quisiese hacer una carbonara tradicional se añadiría la yema de huevo al apartar la sartén del fuego para que no salgan espaguettis con tortilla francesa y se remueve todo rápidamente.


Como lo prometido es deuda y hasta ahora no he dicho nada del tal Teddy que aparece en el título, allá va un link que lo dice todo. Es una canción de Leonard Cohen que versiona este chico que canta como los ángeles y es de mis canciones preferidas.

Actualizo porque he descubierto cómo incluir vídeos (si, soy un poco parda)