Si en casa hay algo en el horno un día sí y otro también, no podía faltar una tarta de cumpleaños hoy. Por intentar variar un poco esta vez he pasado de las tartas americanas de dos pisos con el frosting y el kilo y medio de mantequilla. Ésta debe ser americana también, pero pisos solo tiene uno y bien alto y de cobertura lleva un glaseado de sidra y canela que le da un toquecito muy bueno al bizcocho de chocolate. Sale así de negro porque esto casi es un brownie: es chocolate puro y duro con un trocito de pera de vez en cuando para despistar. Lo vi en el blog honey&jam y parecía que me llamaba a través de la pantalla, así que tuve que contestar, y creo que contestaré más veces....
Los regalos en los cumpleaños son como los premios en los deportes: todo el mundo dice que lo importante es participar, pero ¿a quién no le gusta ganar? Pues imaginaros como me he puesto de contenta cuando me llama mi hermana ahora después de comer y me dice (la pobre trabaja los viernes por la tarde), que vaya al "sitio de los regalos" de su cuarto y me encuentro esto: una tabla de madera preciosa y una botella que, supuestamente, en algún momento, fue un biberón en un orfanato. Así que he cogido mi cámara y me he montado el "bodegón de regalos" - mucho mejor que los de los pájaros muertos y las manzanas....
