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domingo, 22 de enero de 2012

Cuando el bacon se encontró a la calabaza




¿Os acordáis de la crema de calabaza que no publiqué la semana pasada, a pesar de pertenecer al mismo "menú" que las otras dos tartas? Pues como soy cabezota como yo sola y estuve super orgullosa de, no solo hacer una crema, sino de comérmela, al día siguiente de la cena me fui a por una calabaza para la re edición. Vamos, que las hay pesadas y luego estoy yo.Y digo crema porque llamarlo puré de verduras (que en el fondo es lo que es a pesar de no ser verde) tira para atrás a cualquiera. A un puré de verduras lo llamas crema, lo sirves en un bol (en mi caso 6 tazas y 4 boles desemparejados), le echas algún que otro tropezón ¡et voilá! una crema que ni el mismísimo Robuchon....






¿Qué pasó con mi calabaza comprada el domingo? Pues lo de siempre: a pesar de mis ansias iniciales hasta el jueves no tuve tiempo de ponerme a hacer la crema, pero eso sí, cuando la hice, me salió bastante más cantidad que la última vez....Esto es muy típico mio: cuando hago sopa para dos, me sale más cantidad que cuando la hago para 10. Además es raro el día que empiezo una receta y tengo todos los ingredientes. A veces, incluso me toca bajar al super corriendo a todo correr para coger algo (habiendo empezado la receta) y subo para descubrir que me he olvidado de otro ingrediente. Entonces la vecina de 4 pisos más arriba oye un gruñido, que ni un hipopótamo enfurecido y vuelta a saludar al portero al bajar, que se debe pensar que me falta un hervor.







Lo bueno que tiene la comida salada respecto a la dulce es que si no tienes una cosa, apañas la receta con otra. Que no tienes cebolla roja, pues echas de la de toda la vida, que no tienes puerro, pues echas más cebolla. Nunca te va a quedar igual, pero a veces incluso puede que te guste más la versión tuneada de la receta. En el dulce en cambio, bizcocho sin harina o sin huevos....como que no.








Como me he propuesto hacer menos dulce (lo he dicho solo unas 45 veces), tengo que buscar recetas que se puedan refrigerar/congelar y demás porque comer no como en casa y acabo cocinando cuando puedo, así que las cremas y los guisos son lo mejor: las haces, las congelas y las recalientas. Esta sopa es súper fácil de hacer, es super sana y os juro que a los 10 que cenamos (ninguno somos "muy de purés") nos gustó. ¿Sería por el chili? El picante la verdad es que siempre le da un puntito como menos de la abuela. Además tengo que reconocer que hice trampa: como el primer día que me puse a hacer la crema de calabaza resulta que tenía la mitad de la calabaza que ponía en la receta (os he avisado), decidí seguir con el resto de cantidades y pensé que, como no saldría tan dulce como la original y el cerdo (y él azúcar) lo arregla todo, echar unos tropezones de bacon confitado. ¡Ya la hemos liado! Estaba yo todo orgullosa de mi sana y requete virtuosa crema de verduras y voy y le echo bacon ¡y encima confitado! Pues si, porque un pequeño exceso entre tanta virtuosidad nunca viene mal y porque si no el pobre cerdo se me iba a sentir desplazado....






 
P.S: La segunda vez: el doble de calabaza, pero sin perder el bacon y lo de la cantidad de caldo...ni lo medí, eso es más bien a gusto del consumidor.



lunes, 20 de diciembre de 2010

Mis queridos ingleses, dos tartas para el té y la mejor crema de limón del mundo

El otro día hice dos tartas para mi abuela que quería hacer una merienda con su "pandilla", o sea, con el resto de viejetes que se reunen todas las tardes a jugar a las cartas. Como a la mayoría de la gente le encanta el chocolate, hice el "old fashioned chocolate cake" de Nigella, que además es muy facilito y una tarta de limón que hizo una concursante de "The Great British Bake off". 


Antes de nada tengo que confesar que soy una anglófila empedernida. He visto casi todas las mini series de adaptaciones de novelas famosas británicas, especialmente victorianas de  la BBC, ITV y compañía y este verano estuve a punto de hacer un tour por la campiña británica para visitar las mansiones que salen en las series.

Este programa en concreto trata sobre unos cuantos "reposteros amateur" que se juntan una serie de fines de semana en distintas zonas de la Gran Bretaña y compiten para ver quién es el que mejor hace las especialidades de la zona. Vamos, que como aparecen paisajes ingleses y "kitchen aids" por doquier yo soy feliz. En el capítulo dedicado a los "cakes", una de las concursantes hizo esta tarta de limón, y en cuanto la vi supe que tenía que probarla. Lo único que cambié respecto a la receta original fue la crema de limón o "lemon curd". No es que no me fie de la de la concursante, pero me cuesta ser infiel a Pierre Hermé y su crema de limón que probé hace unos años y que es la que siempre hago cuando hago tarta de limón con merengue. Esta crema de limón es la madre de todas las cremas de limón: tiene la textura perfecta, un color precioso, un intenso sabor a limón y no es excesivamente dulce. Puede que la culpa la tenga la cantidad ingente de mantequilla que lleva: no es una equivocación, son 165gr de mantequilla para hacer 500gr de crema. En fin, no se puede luchar contra la naturaleza: si en el mundo salado todo sabe mejor con bacon, en el dulce (y a veces en el salado también y si no que se lo pregunten a los franceses...) todo con mantequilla sabe mejor.

El resultado me gustó mucho. Me encantan los postres de limón y la combinación de la nata montada con la crema de limón y el bizcocho con aroma a limón además no resultaba nada pesada, como puede pasar a veces con este tipo de tartas. Como se puede ver en la foto no tengo medida alguna con el relleno, pero me parece que queda hasta más apetecible si se sale por los lados, y en cualquier caso todavía no he descubierto cómo luchar contra la gravedad, así que si colocas un bizcocho sobre otro, el relleno siempre acaba por escaparse por algún lado.




Lo mejor de esta receta.... puede que sea que al hacer más crema de limón de la que necesitaba, se me ocurrió hacer una tarta merengada "con trampa" a lo Nigella Lawson y utilicé digestives con algo de mantequilla para hacer la base en lugar de la masa tradicional et voilá: tarta de limón merengada más que aceptable en 10 minutos (contando con hacer el merengue y dorarlo en el horno).








RECETA:  500gr de Crema de limón (Pierre Hermé)

3 limones
2 huevos
135gr azúcar en polvo
165gr mantequilla

1. Rayar la cáscara de los limones y exprimir 10cl de zumo.
2. Mezclar en un cuenco los huevos, el azúcar, la rayadura de limón y el zumo de limón. Cocer al baño maría
3. Colar la mezcla en un cuenco y poner el cuenco en otro con hielo, removiendo la crema hasta que esté tibia.
4. Cortar la mantequilla en trozos pequeños e incorporar con el batidor de varillas.
5. Guardar en la nevera durante, al menos, 2 horas.