martes, 16 de noviembre de 2010

Chocolate chip cookies

Todo el mundo ha probado alguna vez a hacer galletas con chips de chocolate. De hecho uno de mis primeros intentos cuando era pequeña no fue de lo más prometedor. Me equivoqué y en lugar de echar azúcar eché sal.... cuando la cocina empezó a oler raro, en lugar de pensar que había hecho algo mal ya le estaba echando la bronca al prójimo: mamá!!!! no has limpiado la bandeja después de la lubina a la sal!!!!! Al sacarlas aquello no estaba ni medianamente comestible; lo cual es lógico teniendo en cuenta que había echado 100-150gr de sal, y que con una "pizca" ya has sazonado una cazuela de lentejas..... A partir de entonces la sal y el azúcar van en botes completamente distintos.
Superado el trauma de la sal (y mira que me gustan los postres de chocolate o caramelo con sal) me puse a buscar recetas de chocolate chip cookies. Buscando en google aparece ésta como una de las mejores recetas.


 


 El resultado está bastante bien, sobretodo recién salidas del horno. El exterior queda crujiente, mientras que el centro queda más jugoso y blandito. Lo mejor son los trozos de chocolate derretido y las zonas con sal. En lugar de usar chips de chocolate yo siempre troceo la tableta de chocolate que tenga a mano, lo cual es más cómodo, seguro que es más barato y puede que hasta haga que las galletas sepan mejor porque los trozos de chocolate son más grandes. El problema de estas galletas es que para conseguir las distintas texturas hay que hacerlas bastante grandes. Además no sé porqué, pero cuando me toca hacer las bolitas de masa para hornearlas empiezo haciendo bolas de un tamaño decente y acabo con pelotas de tenis. Y claro, como en el horno estas galletas se esparcen bastante salen del tamaño de una minipizza individual, y claro, cuando se las ofreces a alguien te miran asustados
Algunas semanas después descubrí a David Lebovitz y la búsqueda del santo grial de las galletas acabó aquí. El blog de este hombre me encanta porque no solo incluye recetas (todas las que he probado son fáciles y están riquísimas), también incluye anécdotas de su vida de americano expatriado en Paris, y de las cuales ha escrito un libro. Aunque a mi personalmente me caen bien los franceses, me hace mucha gracia lo difícil que se lo ponen a este hombre aunque sea solo para comprar alguna cosa en una tienda o para sacar dinero del banco.
Volviendo al tema de las galletas: la diferencia básica entre esta receta y el resto es que hay que meter la masa en la nevera unas cuantas horas o un día y que se añaden nueces tostadas. Metiendo la masa en la nevera lo que se consigue es que la mantequilla tarde más en derretirse en el horno, con lo cual las galletas no se aplanan tanto. El tostar las nueces es más importante de lo que parece. Yo de hecho antes me saltaba este paso (como me suelo saltar lo de tamizar la harina por no manchar un colador), pero he comprobado que 5 minutos en el horno hace que las nueces sepan más a nueces, así que a obedecer al maestro!!





Estas galletas no salen tan grandes y son PELIGROSÍSIMAS - vamos que aunque las saques del horno después de tres platos y postre pruebas una. Y si pruebas una repites con otra...y así sucesivamente. Tienen la mejor textura de todas las que he probado: ni se te pegan a los dientes ni las tienes que partir con u martillo, son PERFECTAS. David también es  partidario de los trozos de chocolate, más que de los chips y en estas galletas se quedan en un estado medio fundido: mantienen la forma pero al morder está medio derretido aunque lleven dos horas fuera del horno. En fin, el que a estas alturas no esté convencido de que ésta es LA GALLETA no tiene remedio...
La receta esta aquí. Yo como siempre hice la mitad, por eso del autocontrol.

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