domingo, 22 de enero de 2012

Cuando el bacon se encontró a la calabaza




¿Os acordáis de la crema de calabaza que no publiqué la semana pasada, a pesar de pertenecer al mismo "menú" que las otras dos tartas? Pues como soy cabezota como yo sola y estuve super orgullosa de, no solo hacer una crema, sino de comérmela, al día siguiente de la cena me fui a por una calabaza para la re edición. Vamos, que las hay pesadas y luego estoy yo.Y digo crema porque llamarlo puré de verduras (que en el fondo es lo que es a pesar de no ser verde) tira para atrás a cualquiera. A un puré de verduras lo llamas crema, lo sirves en un bol (en mi caso 6 tazas y 4 boles desemparejados), le echas algún que otro tropezón ¡et voilá! una crema que ni el mismísimo Robuchon....






¿Qué pasó con mi calabaza comprada el domingo? Pues lo de siempre: a pesar de mis ansias iniciales hasta el jueves no tuve tiempo de ponerme a hacer la crema, pero eso sí, cuando la hice, me salió bastante más cantidad que la última vez....Esto es muy típico mio: cuando hago sopa para dos, me sale más cantidad que cuando la hago para 10. Además es raro el día que empiezo una receta y tengo todos los ingredientes. A veces, incluso me toca bajar al super corriendo a todo correr para coger algo (habiendo empezado la receta) y subo para descubrir que me he olvidado de otro ingrediente. Entonces la vecina de 4 pisos más arriba oye un gruñido, que ni un hipopótamo enfurecido y vuelta a saludar al portero al bajar, que se debe pensar que me falta un hervor.







Lo bueno que tiene la comida salada respecto a la dulce es que si no tienes una cosa, apañas la receta con otra. Que no tienes cebolla roja, pues echas de la de toda la vida, que no tienes puerro, pues echas más cebolla. Nunca te va a quedar igual, pero a veces incluso puede que te guste más la versión tuneada de la receta. En el dulce en cambio, bizcocho sin harina o sin huevos....como que no.








Como me he propuesto hacer menos dulce (lo he dicho solo unas 45 veces), tengo que buscar recetas que se puedan refrigerar/congelar y demás porque comer no como en casa y acabo cocinando cuando puedo, así que las cremas y los guisos son lo mejor: las haces, las congelas y las recalientas. Esta sopa es súper fácil de hacer, es super sana y os juro que a los 10 que cenamos (ninguno somos "muy de purés") nos gustó. ¿Sería por el chili? El picante la verdad es que siempre le da un puntito como menos de la abuela. Además tengo que reconocer que hice trampa: como el primer día que me puse a hacer la crema de calabaza resulta que tenía la mitad de la calabaza que ponía en la receta (os he avisado), decidí seguir con el resto de cantidades y pensé que, como no saldría tan dulce como la original y el cerdo (y él azúcar) lo arregla todo, echar unos tropezones de bacon confitado. ¡Ya la hemos liado! Estaba yo todo orgullosa de mi sana y requete virtuosa crema de verduras y voy y le echo bacon ¡y encima confitado! Pues si, porque un pequeño exceso entre tanta virtuosidad nunca viene mal y porque si no el pobre cerdo se me iba a sentir desplazado....






 
P.S: La segunda vez: el doble de calabaza, pero sin perder el bacon y lo de la cantidad de caldo...ni lo medí, eso es más bien a gusto del consumidor.



viernes, 13 de enero de 2012

Un día completo



 
¿Qué hacer cuando vienen 10 a cenar a casa, es primer día de rebajas y te has puesto la alarma para las 8.15 para ser la primera en zara (aunque luego el tacaño de Amancio te deja cosas de 29.90  a 22.90....) y además has quedado para dar una vuelta después de comer? ¿Qué hacer además si eres de las que, a partir de 5 o 6 personas, te parece cutre poner solo un postre? (debe ser algo que va en la familia porque mi madre no hace cena con menos de tres postres tampoco...)







Yo me planteé unas cuantas opciones:

a)No ir de rebajas. Esta la pongo por poner, porque ¡ni se contempla! Si es 7 de enero y no estoy dándolo todo en un zara, ¡me puede dar algo! Es una necesidad hasta fisiológica. La gente te pregunta qué sientes el día de tu cumpleaños al hacerte más vieja y la verdad es que yo no siento nada, pero el 7 de enero me levanto y siento la llamada del "no ahorro" (por mucho que me empeñe en convencer a mi padre de que cuanto más compro más estoy ahorrando...) y si no voy lo primero a ver qué me puedo llevar no estoy tranquila.

b) Contratar enanitos cocineros. Va a ser que no porque prefiero gastarme el dinero en a), o, como cualquier matemático diría, en "no (a)".

c) Hacer algo el día de antes y recurrir a uno de mis queridos cocineros ingleses que en un santiamén te preparan un postre, una sopa o hasta un pollo asado que deja a todo el mundo encantado.






Obviamente me decanté por la c). El día de reyes hice una sopa/crema de calabaza (y otras muchas cosas) de Jamie Oliver, aunque más bien es una sopa de Ana porque por mucho que pida Jamie 2 kg de calabaza, si es 6 de enero y tengo 1 kg, a ver de dónde me saco yo el kg restante... Además de la crema hice el planning para el día 7:

8.15: despertador
9.00 - como muchísimo 9.05: puerta de zara
11.00-12.00, o lo que haga falta: vuelta a casa con el botín. El botín al final acaba siendo un poco frustrante porque que alguien me explique ¿porqué si visitas 3 zaras, la camisa que quieres en tu talla la encuentras en el tercero? El problema no es ese, el problema es que has comprado la L en el primero, la S en el segundo y al final en el tercero compras la M. Conclusión: ¡por lo menos dos cambio fijo!
11.00-12.00, o lo que haga falta - 30 mins después: zumo para recuperar fuerzas, lista de la compra y cheesecake de Nigella.
lo que sea-1.30: Compra: un pollo (el más grande que encuentre), verde para ensaladas, etc etc.
1.30-2.00 fluorless chocolate cake de Sophie Dahl, mientras preparo la comida.
2.00-2.30: como
2.30-3.00: ducha (la segunda del día, que aunque no lo ponga de 8.15 a 9 me ha dado tiempo DE SOBRA), sesión de probadores con lo adquirido por la mañana y elección de la prenda a estrenar.
3.00-6.30: quedada de sobremesa
6.30-9.30: bacon confitado para la sopa, patatas panaderas, pollo al horno, limpieza de la escarola (¡nunca más! se tarda el doble que en hacer una tarta)....ya no me acuerdo y me estoy cansando solo de pensarlo.







De todas formas a lo que iba: los dos triunfos del día fueron: la elección de levantarse pronto para ahorrarse colas y las tartas. El cheesecake de Nigella ya lo había probado otras veces y entre que le encanta a todo el mundo y que es facilísimo, lo he hecho infinidad de veces, pero la tarta de chocolate de Sophie tampoco se queda corta: tarda más por el horno, pero el horno trabaja solo, así que..En su día todas mis amigas me pidieron la receta del cheesecake y eso ¡no me había pasado nunca! Así que si queréis perderos las rebajas para estar toda la mañana cocinando y aún así no estar seguro/a del resultado, adelante, pero si queréis dos postres milagrosos, probad éstos dos.


P.S: si del cheesecake no hay fotos de un trozo es porque no quedó nada, y con las prisas, se me pasó hacer fotos de los trozos, de la crema, del pollo y de casi todo...con lo orgullosa que estaba yo de mi crema con trocitos de bacon confitado por encima....



















domingo, 1 de enero de 2012

She runs Madrid, he drives

Esta primera entrada del 2012 en realidad debería haber sido la última del 2011 pero, como siempre, se me echa el tiempo encima, me faltan horas y se me acaba pasando. Es lo bueno que tiene el uno de enero. Es el día "más rollo" del año. No hay nada que hacer, nada está abierto, la mayoría de la gente se levanta a las 4 de la tarde y lo de hacer propósitos de año nuevo a partir de los 15 años...como que no.







Rebobinemos 24 horas (ay madre, entrada con flashbacks y todo, ¡estoy que lo tiro!). Mi hermana, la de: "Ana hazme un bocadillo", a lo que yo contesto: "háztelo tú" y ella culmina con: "pues no ceno" ayer decidió que, ya que corría la San Silvestre Vallecana tenía que comer pasta como todo buen deportista. Que conste que ella ni entrena ni nada: ultimamente le ha dado por correr y yo creía que esta obsesión surgía de la nueva linea deportiva de adidas para oysho, pero veo que no se le da del todo mal y que no lo está utilizando como excusa para comprarse el modelito para el "running". De hecho la pobre corre con unas zapatillas de puma mías del año maricastaña que le quedan hasta grandes, así que ya me gustaría a mí ver a Fermín Cacho correr los 1500 (o lo que corra) sin entrenar y con zapatillas grandes.







 Como a pesar de su alergia a los fogones ultimamente no le queda otra que hacer sus pinitos en la cocina porque los sandwiches de mallorca "ya cansan", está descubriendo sus especialidades. Una de ellas es una pasta con tomatitos cherry inspirada en una pizza de pizza al cuadrado que lleva tomatitos y aproximadamente medio bote de pimienta, cayena y guindilla - vamos, que pica. Además ha ido probando distintas técnicas y ha dado con la suya porque la tradicional no le acaba de convencer. Puede que sea por un pequeño incidente que tuvo hace unas semanas.


Resulta que me iba yo de casa (tampoco es que yo sea una experta, que cualquiera que lo lea se piensa que voy de Ferrán Adriá) y quería cenar espaguetis a la carbonara (pero sin huevo, que es como le gustan). Total que ponemos el agua a hervir, con mucha sal, cual mar mediterráneo siguiendo los consejos de Nigella, la sartén con el bacon y demás. Como yo me iba le di el truco mágico que utilizan los italianos para que la pasta no se quede seca: coge un poco del agua de cocción de la pasta y se la añades al final. No del todo convencida con el truco me pidió que cogiese yo el agua, con lo cual metí una taza de desayuno en la cazuela y saqué como media taza de agua.



Al día siguiente cuando me levanto y pregunto que qué tal el experimento me dice la pobre: " una mierda: hice lo que me dijiste: eché el agua de la taza y aquello se inundó de salsa, estaba insípido, asqueroso". A lo que yo contesto: "Elena, ¿no habrás echado todo el agua de la taza, no?" "Pues claro", repuso ella, "por eso te dije que la cogieras tú". ¡La madre del cordero! Aquello debía parecer sopa de fideos largos más que espaguettis a la carbonara.


Desde entonces ella pasa del agua y lo hace a su manera y la verdad es que su especialidad está buena, es fácil y la autoría es toda suya, así que ¡hoy el mérito o la culpa es toda suya! Ah y por la tarde corrió la San Silvestre y cuando digo corrió quiero decir corrió, no aduvo la mitad del recorrido como yo habría hecho. ¿Sería por la pasta que había comido?



Para acabar os dejo con una recomendación para esta tarde: si no tenéis nada que hacer, id al cine a ver "Drive", la nueva peli de Ryan Gosling que nos encantó a las dos. Me quedo con las ganas de poner la escena primera porque no se la quiero fastidiar a nadie, pero es mítica. Ah y si, los dedos de la primera foto son suyos y la receta la ha escrito ella (con delirios de grandeza gourmet teniendo en cuenta que, desafortunadamente todos los ingredientes vienen de una estantería u otra del super).


miércoles, 28 de diciembre de 2011

El mejor helado de chocolate del mundo y alguna que otra idea para la lista de reyes







Esta semana todo el mundo está publicando la lista de las 10 mejores canciones o los 10 mejores libros del 2011. Yo no sé cuáles serán los 10 mejores libros de cocina del año. Lo que sé es que yo, que ni he comprado 10 en todo el año (¡ayyy qué austera soy!) tengo dos que recomendarle a todo el mundo. Esto sirve de "artículo de revista" doble: "los mejores del año pasado" y "qué regalar para reyes".

Apuesta número 1: "Good to the Grain" de Kim Boyce. Ya me da hasta vergüenza decirlo. El que haya leído alguna otra entrada del blog estará pensando que sigo la táctica del burro, que no liga por guapo sino por insistente. Pues sí, yo sigo erre que erre.

Apuesta número 2: "Jeni´s Splendid Ice Creams at home" de Jeni (era de esperar, ¿no?) Britton Bauer. El día que llegó estuve dos horas ensimismada leyendolo de cabo a rabo: me leía hasta la lista de ingredientes de cada receta aunque no las fuese a hacer. Es de esos libros que te atrapa y hace que maldigas el día de antes en el que no se te ocurrió meter el recipiente de tu heladera de 50 euros en el congelador para que estuviese preparado hoy para probar alguna de las recetas de Jeni.








¿Qué tienen en común los dos libros? que cada uno a su manera cuenta una historia. Ya no se trata de hacer una larga lista de recetas sin ton ni son y sin conexión entre ellas. Estos dos libros son el resultado de un viaje. Tanto Kim como Jeni (yo ya como si saliese a tomar café con ellas) han encontrado una nueva forma de hacer las cosas y te cuentan el cómo y el porqué y eso es lo que me gusta.


La historia de Jeni es de las que te dejan con el gusanillo detrás de la oreja pensando: si ella puede, ¿podré yo? Es la historia de alguien que dejó el camino de baldosas amarillas que todos seguimos todos los días para hacer lo que más le gusta: helados, y descubrió una nueva forma de hacerlos y una nueva filosofía que la ha hecho famosa a nivel mundial. Está claro que también hay gente que lo intenta y no lo consigue, pero el que no arriesga no gana...








Si os metéis en amazon en el link que he puesto sobre el libro y le dais a ver dentro del libro veréis el principio de la historia que me enganchó. Veréis como echando esencia de cayena a un helado de chocolate comprado empezó a pensar en hacer cosas distintas, como montó un puestecito en un mercado en el que ella hacía los helados, los vendía y debía tirarse 20 horas al día trabajando. Veréis como fue adentrándose en la química del proceso y descubrió que era mejor sustituir las yemas de huevo por otros componentes que consigan, mediante sus proteínas, enlazarse con las moléculas de agua que andan sueltas y que, de seguir así, se cristalizan para empeorar la calidad del helado. Y veréis también de dónde saca la inspiración para sus combinaciones de sabores estrambóticas y de dónde saca los ingredientes. No voy a contar más porque aunque parezca que tomo café con Jeni todos los días, ella lo cuenta mejor...








Si lo único que vendiese Jeni fuese su historia, no os recomendaría su libro. Prueba fehaciente de que todas sus teorías acerca de la química del proceso son verdad es este helado. Esta maravilla. Esto es un helado de chocolate QUE SABE A CHOCOLATE. Os lo digo yo, autodeclarada incapaz de comer un helado de chocolate, por muy de Haagen Dazs que sea. Que no, que no me convencen: que saben a colacao, a polvillos, no a chocolate. Hasta que probé este helado. Éste sabe a chocolate, tiene una textura más cremosa, se derrite más fácilmente, tiene más cuerpo...Es, como diría mi madre, "otra cosa", como comparar el jamón chicloso que llaman serrano con el mejor jamón ibérico de bellota. Si a esto le sumas nubes caseras, salsa de toffee y almendras tostadas.....os hacéis una idea, ¿no? Pues os quedáis cortos....









Helado de chocolate con nubes, almendras tostadas y salsa de caramelo


Para la base del helado

224gr leche entera
1 cucharada + 1 cucharadita de maicena
56 gr de chocolate del bueno (55-70% cacao)
56gr nata (35%mat grasa)
224gr leche evaporada
150gr azúcar
2 cucharadas de "golden syrup"
75gr cacao en polvo de buena calidad
1/4 cucharadita sal


1. En un bol pequeño, disolver la maicena en varias cucharadas de leche.

2.En un bol mediano  (en el que al final vamos a tener la base del helado) trocear el chocolate. Preparar un bol grande con hielo y agua fría.

2. Mezclar en un cazo el resto de la leche, la nata, la leche evaporada, el azúcar y el "corn syrup". Calentar a fuego medio-fuerte hasta que hierva. Añadir el cacao, removiendo bien hasta que quede incorporado y hervir durante 4 minutos.

3.   Pasado este tiempo, retirar del fuego, y añadir muy poco a poco la mezcla de
maicena y leche a la mezcla del cazo, removiendo al mismo tiempo para que no salgan grumos. Una vez mezclado, hervir durante un minuto, removiendo todo el rato. Apartar del fuego.

4. Añadir la mezcla del cazo al chocolate troceado. Añadir la sal y remover hasta derretir el chocolate. Echar la mezcla dentro de una bolsa de plástico de las de congelar y sumergir en el bol con agua y hielo hasta que el helado esté frío (una media hora).

5. Echar la base de helado en la heladera y seguir las instrucciones del fabricante. Una vez esté preparado el helado, ir alternado cucharadas de helado con las nubes, las almendras y la salsa de caramelo. Finalmente cubrir la superficie con papel sulfurizado y cerrar herméticamente. Guardar en el congelador durante, al menos 4 horas.



Para las nubes:

Las cantidades que pongo son las necesarias para esta cantidad de helado y alguna más para hacer ensayos de calidad de los resultados...y así que cada uno eche a su gusto. De ahí los números raros...

40gr agua fria
3 hojas de gelatina
150gr azúcar
56gr "golden syrup"
una pizca de sal
media vaina de vainilla
azúcar glas para espolvorear

1. Engrasar un trozo de papel sulfurizado sobre el que colocaremos la masa de las nubes. 
2. Poner la mitad del agua en el bol de la batidora con la gelatina y dejar que se ablande durante unos minutos.
3. Mientras tanto echar en un cazo el resto del agua, el azúcar, el "golden  syrup", la sal y la vainilla y hervir, removiendo para disolver el azúcar. Introducir un termómetro en la mezcla y dejar que hierva hasta alcanzar los 120ºC.
4. Cuando vemos que la temperatura del  termómetro va acercándose a esos 120ºC, enchufamos la batidora a velocidad lenta y añadimos el jarabe caliente al bol de la batidora, aumentando la velocidad.
5. Seguir batiendo la mezcla a velocidad alta durante unos 10 minutos, hasta que obtengamos una espuma consistente y pegajosa.
6. Verter la mezcla sobre el papel engrasado, esparcir y cubrir con papel film engrasado también. Dejar reposar durante unas 12 horas.
7. Pasado ese tiempo destapar, cortar en cubos pequeños y rebozar con azúcar glas.


Para la salsa de caramelo:

Las cantidades vuelven a ser las necesarias para esta cantidad de base de helado.

40gr nata (35% mat grasa)
75gr azúcar moreno
1/2 cucharadita de esencia de vainilla
una pizca de sal

1. Poner todos los ingredientes en un cazo y hervir, removiendo para disolver el azúcar hasta que la salsa se espese un poco. Si nos pasamos, se reduce demasiado y se endurece muy rápido al enfriarse. En ese caso, se recalienta poco a poco hasta que adquiera la consistencia que queremos.





domingo, 25 de diciembre de 2011

Feliz Navidad y After eight después de las ocho




Mi madre es muy original: después de la mega cena de ayer y la comilona de hoy, ahora tenemos "merienda cena". Y claro, yo a eso no puedo ir con las manos vacías....

Hoy toca comérsela y mañana receta....


Feliz Navidad y espero que os haya traído muchas cosas Papá Noël y si no ¡que los Reyes Magos empiecen a cargar los camellos!

¿A quién se le ocurre hacer una tarta verde el 25 de diciembre? A mí y a otras dos desquilibradas en el mundo....y ¿porqué ese día? Pues porque llevaba tiempo queriendo hacerla, pero no quería  acabar comiéndomela yo sola, y porque a la hora de la comida pregunté y milagrosamente ¡a todo el mundo le gustaba el after eight!








Es algo que nunca entenderé: que haya gente en el mundo a la que no les gustan estas chocolatinas salidas del olimpo de los dioses. Yo es abrir un paquete y no parar hasta ver el final...un día de estos me como un sobrecito sin chocolatina, aunque solo sea porque conservan el olor... Vamos que si las pringles llevan sustancias que generan adicción los after eights deben ser primos hermanos de la cocaína. A pesar de mi obsesión hay mucha gente a la que le parece que es como comer pasta de dientes. Es de esas cosas que adoras u odias a muerte.


En  "Baked, New frontiers in baking"  esta tarta "va de incógnito". Para empezar no hay foto que acompañe a la receta. En un libro en el que hay barritas de chocolate, arroz inflado y mantequilla de cacahuete o tartas de chocolate con caramelo y sal maldon, no llevar foto al lado de la receta es condenar a la pobre receta a los meses/años siguientes a la compra. La primera vez que ojeas el libro se te escapa el dedo como queriendo coger una pizquita del frosting de chocolate, con lo cual en cuanto ves páginas con solo letra...no las haces ni caso.


Luego está el nombre: "Grasshopper Cake". Yo esto necesito que alguien me lo explique, ¿los saltamontes comen after eight? ¿el after eight lleva saltamontes triturados? no, ¿verdad? Entonces ¿porqué narices lo llaman así? Bueno, dejémoslo en que son americanos...

Mi versión no es totalmente fiel al libro: el público era más de chocolate que de menta, así que sustituí el frosting de la receta por un este "swiss meringue buttercream" con esencia de menta y colorante verde, en lugar de rosa. Adapté las cantidades que aparecen en esa página a 2 claras de huevo porque no quería que saliese mucho buttercream.


El resultado: una tarta contundente pero que sabe a menta, sabe a chocolate, es marrón oscuro y verde y recuerda a.....after eight. mmmmmmm. Como lo mío fue una tarta mini, os dejo con mis cantidades. La original, con el frosting original la podéis incontrar en la página de un concursante de "The Great British Bake off", un programa que me encantó y que le recomiendo a todo el mundo. No os digo cómo quedó por si no lo habéis visto...


domingo, 18 de diciembre de 2011

A mí no me lia nadie... ¡ya me lío sola!




Un día, hace ya unos meses recibí un libro del que llevo hablando desde entonces. Ese mismo día saqué los post its y me puse a marcar las recetas que me apetecía hacer. El problema es que aquello era como subrayar en la carrera: en teoría subrayabas para destacar lo importante y al final mi libro parecía un catálogo de pantone: todo eran colorines. Además de lo rústicas y preciosas que son las fotos de todos los capítulos, lo de usar ingredientes nuevos consigue que nunca sepas a qué va a saber lo que estas haciendo.







Lo de encontrar los ingredientes ya lo tengo superado: ya le gustaría a Mary Poppins tener en el bolso la mitad de cosas que yo tipos de harina en los armarios. Lo que me hizo gracia de esta receta es que el bizcocho en sí es muy fácil de hacer, pero incluye, entre sus ingredientes "apple butter". La cuestión es que como soy capitán ansias cuando la leí por primera vez la receta no me fijé en la cantidad, solo en que al final del libro venía una receta para la tal mantequilla de manzana que hacía falta. Como todo lo que empiece por "mante" y acabe por "quilla" me gusta, decidí que había que ponerse a hacerla a toda prisa.







Resulta que el "apple butter" no es más que una especie de mermelada de manzana con poco azúcar, muchas especies y muuucho tiempo de cocción. Lo de hacer mermeladas o dulces que puedes envolver/empaquetar/guardar me encanta, es como si me transportase a un cottage en plena campiña inglesa y estuviese haciendo botecitos para todo el invierno con la cosecha de los árboles del jardín. Como las pajas mentales éstas del cottage me pillaron en pleno puente de diciembre con algo más de tiempo decidí liar a mi hermana para que me ayudase a hacer el vídeo de la entrada anterior. Lo mejor de todo es que monto este lío, con video incluido y cuando me pongo a leer ayer la receta del bizcocho (con mis dos botes de apple butter sanos y salvos en la nevera) me doy cuenta de que ¡solo hacían falta dos cucharadas! ¡La madre que me parió! ¿me meto en este lío para dos cucharadas? Venga hombre, la próxima vez hago compota de esta de 6 minutos al microondas, le echo canela y lo que haga falta y ¡listo! La autora del libro dice que el apple butter sobre tostadas con mantequilla o bollos está muy buena, así que me veo untando la compotita esta hasta marzo porque el precio de la harina de amaranto no está como para hacer un bizcocho por cada dos cucharadas de apple butter. Ni que decir tiene que cuando me tocó añadir las dos cucharadas dichosas, ¡fueron las dos cucharadas más colmadas y generosas de mi vida!



El bizcocho en cuestión, como casi todo lo que he probado de este libro es distinto a lo que estamos acostumbrados. A mí me ha gustado y además cuanto más pruebo más me gusta, pero es un bizcocho menos aireado que los que emplean harina normal y tiene un sabor distinto: se nota el azúcar muscovado, se nota la manzana y se notan las especies del apple butter, pero no es un bizcocho de manzana...tendré que pegarle otro mordisco para aclararme bien....ahora tengo que decidir si con una cucharada de nata montada con un poco de azúcar moreno o solo con un café......


P.S:Hablando del video, tengo que poner la receta porque al final hay algún que otro error (ciertos trozos se autoborraron milagrosamente). Y os dejo un video de la canción que tengo ahora mismo siempre en repeat: Video Games de una tal Lana del Rey.







sábado, 10 de diciembre de 2011